Diana Karina aseguró que su intención nunca fue que la sanción contra una ciudadana fuera pública tal como dictaminó el Tepjf.
La diputada federal del Partido del Trabajo, Diana Karina Barreras Samaniego, dio por concluido el proceso legal en su contra iniciado por la ciudadana Karla María Estrella Murrieta, quien fue obligada por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (Tepjf) a disculparse públicamente durante 30 días en redes, tras una resolución que concluyó que sus publicaciones constituían violencia política en razón de género.
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El caso ganó notoriedad luego de que la ciudadanía reaccionara en masa en defensa de Estrella, convirtiendo el asunto en tendencia nacional. Usuarios de redes sociales viralizaron la frase “Dato Protegido”, en referencia a cómo aparecía mencionada la legisladora en las publicaciones de disculpa obligatoria.

La acción del tribunal generó una discusión sobre los límites entre la libertad de expresión y la violencia simbólica en redes ya que algunas abogadas y abogados han argumentado que la violencia política en razón de género se concreta cuando ésta impide que una persona pueda conseguir un puesto político o agravie su carrera política, cuestión que en varias valoraciones no ocurrió con la diputada federal
Diana Karina afirma que desde la primera disculpa quedó fincado el agravio
En un comunicado público, la legisladora expresó que, desde el inicio, no buscaba un castigo desproporcionado ni una exposición mediática para Estrella.
“La primera vez que se ofreció una disculpa, para mí fue suficiente. Ni siquiera necesitaba que fuera pública; lo que realmente me importaba era el reconocimiento de la vulneración que sentí”, afirmó.

Barreras Samaniego subrayó que lo expresado por Estrella, quien insinuó que la carrera política de la diputada se debía a su matrimonio con Sergio Gutiérrez Luna, respondía a estereotipos de género históricamente utilizados para desacreditar a mujeres en espacios de poder.
“Lo que se dijo sobre mí jamás se habría dicho de un hombre. Históricamente, el argumento de que los logros de las mujeres son producto de ‘estar casadas con alguien’ se ha utilizado para invisibilizar nuestros méritos, nuestro trabajo y nuestras trayectorias”, añadió.

La diputada reiteró que cree en la libertad de expresión, pero también en el derecho de todas las personas a vivir una vida libre de violencia. En ese sentido, destacó la necesidad de encontrar formas de convivencia más empáticas y respetuosas en entornos digitales, donde las emociones y juicios se amplifican.
Petición para frenar la sanción
Ante la polémica generada por la sentencia, que incluso escaló a discusiones de alto nivel político y social, Barreras solicitó formalmente al Tribunal Electoral que considere frenar la medida impuesta a la ciudadana. Reconoció que el objetivo de visibilizar una forma de violencia se ha cumplido y que el proceso ha permitido abrir un debate necesario en torno al discurso público sobre las mujeres en la política.
“Cierro este capítulo desde la serenidad de quien sabe que actuó con convicción y respeto. Lo cierro con la tranquilidad de haberme defendido sin agredir, con los medios legales que la ley me otorga; de haber puesto un límite sin renunciar al diálogo”, escribió la diputada en su mensaje final.

Además, reafirmó su compromiso con la defensa de los derechos de las mujeres, asegurando que seguirá trabajando para que ninguna mujer tenga que vivir violencia de ningún tipo: ni física, ni verbal, ni simbólica.
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