La producción de los habitantes de Cadereyta se divide en dos principales, la jimenense y la petrolera, ambas se oponen al cierre de la refinería.
Los pobladores saben que la iniciativa obedece a la temporada electoral, pues no es la primera vez que alguien arremete con cerrarla.
Cecilia Cantú Montemayor, activista, comentó que la refinería no es la principal causa de contaminación, y dijo que si el tema fuera ambientalista se vería solucionado.
Mencionó que la batalla legal del gobierno del estado contra la refinería ha puesto en alerta a sus defensores, particularmente porque de ella dependen más de 20 mil trabajadores y sus familias.
La propuesta de la candidata presidencial, Xóchitl Gálvez, de cerrar la refinería, representaría un colapso en la actividad económica por falta de gasolina, diésel, turbosina, queroseno y gas.
Edelmiro González García, exalcalde de Cadereyta, pidió analizar de dónde viene realmente la contaminación, pues consideró que es un tema político.
También descartó que haya personas enfermas y que hayan muerto de cáncer.
Los empleados tienen una propuesta para responder políticamente al acoso del gobierno estatal, y a todos aquellos que atenten contra la refinería.
Incluso criticaron al gobernador y a Movimiento Ciudadano por utilizar una fuente de trabajo como garrote político.
Los pobladores reprocharon que en lugar de hacer más refinerías quieren cerrar ésta, e insisten que si cierran esta refinería se muere toda la industria de Nuevo León.

