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@_BarbaraCabrera

“Todo el mal que puede desplegarse en el mundo se esconde en un nido de traidores”; es la frase de Francesco Petrarca con la que Paco Ignacio Taibo II enmarca su libro “Temporada de zopilotes”

 

La oposición en México ha mutado en aquello que por años ha luchado por combatir el Doctor Hugo López-Gattel, como Subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud: en comida chatarra. Así es, los moralmente derrotados, convertidos en una chunga –tal como lo he asegurado en otras Nornilandia- han sido reducidos a eso, y es así debido a su comportamiento, alianzas malignas, animadversiones, tremendas derrotas, odios; y sencillamente por actuar conforme a su naturaleza; ahora son reconocidos como el McPRIAND.

El McPRIAND no es más que la combinación de una agria ensalada cuyo destino es el basurero de la historia. Tal Frankenstein político, cuyo patrón es Claudio Xicoténcatl  González; lo construyen PRI, PAN, el cascajo sin dignidad del PRD y los de MC, estos últimos gozan dándose a desear, cuando su única dote para el señor González, es su escaso capital político en las dos Entidades donde dizque gobiernan; baste constatar la creciente desaprobación ciudadana hacia ellos y sus respectivos gobiernos. Lo de los naranjas es el TikTok y “gobernar” desde Twitter. De ello dan fiel ejemplo Samuel García y Enrique Alfaro.

Pese a ello, a quien también se le conoce como “el Xoconostle” creyéndose amo y señor de México –lo cual incluye a los partidos políticos que conforman el McPRIAND- cada que puede los azuza para alinearlos a lo que él considera “la fuerza ganadora” que derrotará a MORENA en 2024.

Estamos ante dos proyectos de país: el del McPRIAND que exige la reinstalación del neoliberalismo; y la Cuarta Transformación, cuya visión y acciones están encaminadas a lograr un Estado de bienestar.

De lo que no se dan cuenta los integrantes de la ruidosa y minoritaria oposición –seguramente porque viven en su propio metaverso- es que todo se derrumbó dentro del McPRIAND. Estrepitosamente han perdido gubernaturas, curules, ayuntamientos y regidurías; asociado a la malquerencia del pueblo hacia ellos, la cual se han ganado a pulso.

Baste apuntar que antes del 2018 el PRI tenía 14 gubernaturas; el PAN, 11; el PRD, 5; el PVEM, 1; mientras que había un gobernador “independiente”. Panorama que cambio radicalmente después del triunfo de Andrés Manuel López Obrador; donde el Partido Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA), enarbolando la Cuarta Transformación de la vida pública liderada por el Presidente López Obrador, para 2022 y con tan solo 8 años de existencia como Partido Político, gobernará en 21 Estados, 22 si sumamos al PVEM, quien forma parte de la coalición Juntos Haremos Historia; en tanto el PAN gobernará 5; el PRI, 3; Movimiento Ciudadano, dos; ¿y el PRD? se quedó con más pena que gloria, lo único que sumó son perdidas de registro en los Estados.

El triunfo de la Cuarta Transformación de la vida pública de México no es un asunto menor si tomamos en cuenta los siguientes números. La coalición Juntos Haremos Historia, gobernará 22 Estados que corresponden al 58.6% de la población y cuya aportación al Producto Interno Bruto (PIB) asciende al 57.7%; el PAN con sus 5 Estados gobernará al 12.7% de la población y su contribución al PIB es del 13.1%. Mientras tanto, el PRI gobernará al 17.4% con sus tres gubernaturas, y aportará el 13.9% al PIB; finalmente, MC, con dos gubernaturas únicamente gobierna al 11.2% de la población y contribuye con el 15.3% del PIB.

Además, MORENA tiene 200 curules en la Cámara de Diputados, eso sin contar las de la coalición Juntos Haremos Historia; lo cual agrega 36 del PT y 40 del PVEM; dando un total de 276.

Sumados a los 61 escaños de MORENA en el Senado, a los que es importante incorporar los de la coalición de referencia: cuatro del PT y seis del PVEM; incluidos diputados locales, así como los Ayuntamientos.

En todo esto, lo más significativo es que MORENA tiene un proyecto de Nación bien definido; mientras tanto, la oposición moralmente derrotada lo único que tiene son tres cuestiones: sus recurrentes derrotas, el desprecio ciudadano y lo más característico: su falta de rumbo.

Lo que lleva a determinar que mientras la oposición está coludida al crimen organizado; Andrés Manuel López Obrador está ligado al pueblo organizado.

En suma, a la oposición moralmente derrotada hay que darles el Avión, para que se los lleve el Tren y callarles Dos Bocas.

Para cerrar esta Nornilandia, lo haré al estilo Juana de Asbaje, con dedicatoria especial para esa minoritaria oposición moralmente derrotada, que cegados por su complejo de superioridad gritan a los 4 vientos que hay tiro para 2024 (no se rían, pobrecitos)

“Políticos neoliberales necios que ignoraís al ciudadano sin razón

sin saber que sois la ocasión de lo mismo que culpaís

¿Por qué pedir que voten bien si los convocaís al mal?”

(Compra de votos, alianzas espurias, despensas, prebendas varias; frutsis y tortas, promesas desgastadas)

Es todo por hoy.

¡Hasta la próxima Nornilandia!

Por Bárbara Cabrera

Escritora. Investigócrata. Columnista. Divulgadora del conocimiento, quien está entre letras, con su café y a un tweet de distancia.