En entrevista con Carlos Loret, Vargas Llosa recurre al discurso trillado de la oposición: “AMLO quiere reelegirse”

En entrevista con el vocero de la retórica oposicionista, el comentarista Carlos Loret de Mola, el escritor peruano, cuya especialidad es la novela de ficción, comentó que, en su opinión, el Presidente Andrés manuel López Obrador tiene la intención de reelegirse “sin ninguna duda”.

“Yo creo que se quiere reelegir como todos los presidentes, prácticamente todos los presidentes quisieran ser reyes. López Obrador se quiere reelegir sin ninguna duda, yo espero que los mexicanos no se lo permitan”, dijo.

Pero no sólo eso, el novelista, que no desperdicia oportunidad para demostrar su veneración a la monarquía española, considera “cómico, absurdo a estas alturas pedirle a España que pague los costos de lo que fue la Conquista de México, es algo completamente disparatado, no tiene ni pies ni cabeza”.

Para Vargas, que tuvo un fugaz y fallido paso por la política en su país, el Jefe del Ejecutivo mexicano es un “populista” y un “oportunista”, que utiliza “imágenes fácilmente adulterables”.

Posteriormente, en un intento de reivindicar la invasión española a lo que hoy conocemos como la América Latina, el novelista menciona como los grandes beneficios la imposición del idioma y justifica la aniquilación de las culturas con una religión ajena a la región, y más: señala que la esclavitud que trajo la colonización “nos produjo la libertad, nos produjo la democracia”.

El literato pretendió ocultar su racismo y clasismo señalando que ningún país latinoamericano, incluido México, ha asumido la responsabilidad de darles a quienes él llama “indios”, el estatus social y económico “que deberían tener” y agregó que “los seguimos discriminando y explotando”.

Por supuesto, el novelista peruano de visita en nuestro país no podía dejar de opinar sobre la invitación que hizo López Obrador al mandatario cubano Miguel Díaz-Canel: “Que el Presidente, en los 200 años de Independencia, invite a un presidente cubano a que venga a pronunciar un discurso tampoco tiene mucho sentido, también es una cosa populista, francamente de mal gusto”