Transformando a México por la vía legal

Foto: Presidencia

Santa Lucía va, a pesar de la guerra de amparos promovida por los grupos conservadores, que sienten afectados sus intereses de clase privilegiada. Adiós al nuevo Santa Fe, planeado en la zona pantanosa en que tenían previsto construir el aeropuerto de Texcoco.

¿Cómo va a ganar el proyecto Santa Lucía la guerra sucia de amparos?

Por la vía legal, informa el presidente, a quienes se han empeñado en frenar este proyecto.
El aeropuerto de Santa Lucía se construirá, a pesar de los pobres intentos de la derecha por impedirlo.

Carlos Lomelí, tiene siete investigaciones en curso, abiertas por la Secretaría de la Función Pública, desde antes de la renuncia del delegado en Jalisco.

¿Habrá sanciones para Lomelí y para las empresas que controla, o que son de su propiedad?

De ser hallado culpable de alguna falta, o delito, se aplicarán las sanciones correspondientes. Las investigaciones llegarán hasta las últimas consecuencias, informa Irma Eréndira Sandoval, secretaria de la Función Pública.
La ruta en este caso, es también la vía legal.

Se siguen presentando algunos casos (pocos), en que las gasolineras que son visitadas para verificar sus sistemas y corroborar que la expedición de combustibles, son ajustadas a la norma y reglamentos vigentes, no permiten que el personal de Procuraduría del Consumidor, realice la inspección programada.
Estos negocios serán visitados por segunda ocasión y la fuerza pública acompañará esta vez, a los inspectores designados.

La clausura de dichas gasolinerías pudiera darse, tal y como ha sucedido en otros casos, si niegan nuevamente el ingreso al personal de la procuraduría.

Todo el proceso se ajusta, atendiendo a lo establecido en las normas legales.
Distintos asuntos la misma respuesta: todo según la Ley.

Tres asuntos diferentes, a los que responde el gobierno de la Cuarta Transformación del mismo modo. El cambio en nuestro país no se detiene por intereses personales, o de grupo.

La Cuarta Transformación trabaja diariamente en proyectos de beneficio social y los obstáculos que se encuentran en el camino, son resueltos satisfactoriamente, sin atentar contra el marco jurídico que rige para todos los ciudadanos.
Incluyendo también al gobierno.

Los amparos interpuestos por el grupo conservador, con intereses creados en el aeropuerto cancelado en Texcoco, obedecen a una guerra sucia, pero legal, que permite entorpecer un proyecto que liquida definitivamente, sus pobres esperanzas para resucitar el gran negocio que tenían planeado en la zona del NAIM.

Ellos han recurrido a la ley, intentando proteger ese negocio. La forma es poco honesta, puesto que han utilizado a mucha gente, para provocar una lluvia de amparos.
El gobierno de López Obrador, admite que están ejercitando un derecho y se encuentran por tanto dentro de lo que marca la ley.

Pero esas medidas que son Ley, no rigen exclusivamente para la clase empresarial afectada.
El gobierno de México, tiene también recursos legales de los que puede echar mano, para solventar la situación. Hay leyes que contemplan facultades propias de determinadas instancias de gobierno.
Mecanismos a los que se puede recurrir, para sacar adelante el proyecto de Santa Lucía.
Todo dentro del marco de la ley.

Así que la sorpresa que le espera a la clase conservadora, será de pronóstico reservado. El plan “b” del gobierno del cambio es uno solo: Santa Lucía se construye y punto.

En el corto plazo, se verá como avanzan estos amparos promovidos, así como también el contenido de los estudios de impacto que elabora el gobierno, para garantizar que no se daña el entorno natural, ni se pone en riesgo el tráfico aéreo en la zona.

Ahí mismo se determinará si se continúa trabajando, de acuerdo a los lineamientos del plan “a”, o entra en operación inmediata el “b”.

Pero Santa Lucía va.

Lo de Lomelí, es una muestra de que la aplicación de la ley en este gobierno, es la norma, trátese de quien se trate.
Se abren las investigaciones del caso y se cumple con el procedimiento legal para que la resolución definitiva, de garantías de certeza y credibilidad.

Todo es público y está a la vista de los ciudadanos, tal y como lo presentó el día de hoy la secretaria de la Función Pública.

Lomelí aun no había renunciado y las indagaciones sobre su actuar y sobre sus negocios, ya se habían iniciado.
¿Durante el periodo neoliberal, asistimos a una situación similar?
Se juzgaba a opositores y a personajes molestos, pero siempre usando a la ley como un arma y no como mecanismo para impartir justicia.

Si Lomelí cometió actos indebidos, de nada le servirá haber sido parte de la Cuarta Transformación. Ese mismo equipo es el que lo está investigando actualmente.

Las gasolineras se están alineando poco a poco, al marco legal establecido para la venta de hidrocarburos.
El “rastrillo” se está acabando. Los precios de los combustibles se emparejan en las diferentes zonas del país. Los litros comienzas a ser efectivamente “de a litro”.

¿Cómo se consiguió en tan poco tiempo todo esto?
Aplicando la ley.
Nadie está por encima de lo que marcan las leyes del país.

Por eso, los conservadores carecen de armas con las cuales puedan debilitar al presidente López Obrador y al gobierno del cambio.

Si yo voy y compro gasolina, me doy cuenta de inmediato de que las cosas están cambiando. Recibo realmente lo que estoy pagando.

Si veo o escucho noticias, aprecio que el gobierno ya no impone sus políticas, usando mecanismos autoritarios. Que los opositores hagan uso de sus derechos, al igual que el gobierno y que la ley determine a quién le asiste la razón.
Me doy cuenta de que, en el momento que vivimos, nadie está por encima de la ley, por muy próximo que se encuentre al gobierno, o a quienes gobiernan.
¿Está operándose un cambio en México, o no?
¿Es favorable al país, o es más de lo mismo?
Son dos preguntas que debe hacerse y responderse cada ciudadano.
Con plan “a”, o con plan “b”, la Cuarta Transformación va marchando.
Lo hace bien y siempre, ajustada a derecho.
Que no olviden eso los conservadores, ahora que inicien los trabajos en Santa Lucía.
Son muy afectos a los golpes de pecho, cuando las cosas no sales, según sus deseos.

Malthus Gamba