“Soy la única en la cárcel, la única perseguida”, dice Rosario Robles a 2 años de su arresto

Rosario Robles Berlanga, ex titular de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) y de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) durante el sexenio de Enrique Peña Nieto, cumplirá dos años en reclusión en el penal de Santa Marta Acatitla el próximo viernes 13 de agosto.

Robles, quien está acusada por la Fiscalía General de la República (FGR), entre otras cosas, por el desvío de recursos públicos durante la llamada ‘Estafa Maestra’, se encuentra en prisión preventiva, llevando el proceso en su contra privada de la libertad debido a haberse identificado con documentos falsos ante la autoridad judicial.

Con motivo de su segundo año en reclusión, la ex secretaria difundió una carta donde señala que, a su parecer, se encuentra en prisión injustamente, “soy la única en la cárcel y la única perseguida”, y argumenta ser castigada por actos cometidos por terceros sin que, dice, se actúe contra ellos.

El documento, difundido principalmente en redes sociales, insiste en que la razón por la que está en la cárcel es únicamente por ser mujer, sin tomar en cuenta los varios delitos de los que se le acusa.

“El día 13 de agosto cumplo 2 años de estar recluida injustamente. El odio, la venganza y el miedo me han traído a estos cuatro muros. Estoy privada de mi libertad porque soy mujer y me llamo Rosario Robles. La prueba contundente es que soy la única en la cárcel”, afirmó la exfuncionaria en una carta que publicó en su cuenta oficial de Twitter.

Rosario Robles minimiza en el texto el amplio expediente que la FGR ha armado en su caso, expresando que, en su opinión, todo se deriva de una investigación realizada por Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI), cuando es ampliamente conocido que el escándalo fue destapado en varias investigaciones periodísticas.

“¿Por qué soy la única a la que persiguieron, lo hicieron además utilizando una denuncia de una organización que desde el poder se descalifica, pero que se utiliza cuando les conviene, porque no tenían ninguna otra ni siquiera de la Auditoría Superior de la Federación”, dijo la exfuncionaria.

Al rechazar su falta de cooperación con las autoridades, Robles omite mencionar que la razón por la que se encuentra llevando el proceso en su contra recluida, es por intentar identificarse con documentos apócrifos ante una autoridad judicial. “Fui yo la que me presenté desde la primera audiencia para esclarecer los hechos. Lo que no estoy dispuesta es a mentir (como lo han hecho otros) para alimentar una narrativa política que nada tiene que ver con la verdad y la justicia”.

Además asegura que no está dispuesta a mentir, aún cuando percibe que todo está dispuesto para que las culpas caigan sobre ella exclusivamente, evitando mencionar que la colaboración implica revelar nombres, datos y fechas de quienes ella misma asegura que en realidad cometieron los actos delictivos.

“Pero no dejo de cuestionarme. A los que huyeron y les encontraron recursos millonarios están en sus casas. A mí que di la cara, que me presenté, que estoy acusada de un delito menor, me aplicaron la cárcel. Entonces, ¿es mejor huir?”, señaló Robles Berlanga.

La exfuncionaria pretende hacer creer a la opinión pública que, en su caso, se trata de una persecución política por cuestiones de género, para desviar la atención del enorme desfalco causado al erario.

“Se dice que 10 dependencias públicas y ocho universidades triangularon recursos públicos, ¿por qué soy la única a la que persiguieron? (…) Se me castiga por actos que supuestamente cometieron otros, pero en ningún caso han podido demostrarle a esos terceros alguna responsabilidad”.

“México está en deuda con el debido proceso y la presunción de inocencia, México está en deuda con los derechos humanos de muchas mujeres que aquí se encuentran, México está en deuda con una visión libertaria y progresista, En síntesis, México está en deuda con la justicia”, finaliza la carta difundida en redes por Rosario Robles.