“Somos los ‘maléficos’, para servirles”, responde Beatriz Gutiérrez Müller a espionaje en sexenio de EPN

Luego de que el titular de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), Santiago Nieto, diera a conocer ayer miércoles, el descubrimiento de un archivo creado por la administración anterior de esta Unidad, durante el sexenio de Enrique Peña Nieto, que reveló la utilización ilegal del malware Pegasus para espiar las operaciones financieras de 207 “personas políticamente expuestas”.

El archivo, denominado “Los Maléficos”, elaborado mientras Alberto Bazbaz estuvo al frente de la UIF, y quien fuera procurador de Justicia previamente cuando Peña fue gobernador del Estado de México, agrupa personas del ámbito político, artístico y periodístico, entre los que se encuentra el ahora presidente Andrés Manuel López Obrador, denominado en el archivo como “El Gallo”, la esposa de éste, Beatriz Gutiérrez Müller; la hoy secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero; el hoy gobernador electo de Sonora y ex secretario de Seguridad, Alfonso Durazo; la periodista Carmen Aristegui y el cómico Victor Trujillo; el hoy fiscal Alejandro Gertz; el propio Santiago Nieto; el hoy dirigente de Morena, Mario Delgado; los hijos de López Obrador y el productor Epigmenio Ibarra, por mencionar algunos.


La esposa del Presidente, quien en principio indicó que no haría comentarios al respecto, cambió de opinión y publicó en su cuenta de Facebook el siguiente mensaje:

“Somos ‘Los maléficos'”, para servirles.

“Somos un par de mexicanos que ha luchado y seguirá luchando por México, y porque México tenga un verdadero Estado de Derecho”.

Desde este momento me deslindo de cualquier grabación, transcripción u otro tipo de material que, bajo la ilegal obtención por la vía del espionaje, se difunda por cualquier medio o vía”.

Por su parte, Santiago Nieto informó que se presentará una denuncia ante las autoridades correspondientes por el uso indebido del malware espía Pegasus y los delitos que de ello resulten, contra diversos funcionarios de la administración peñanietista que pudieran ser responsables de los hechos, debido a que “No existe archivo institucional alguno y no hay certeza del uso que se haya dado a la información confidencial de personas de distintas áreas: política, económica, artística, periodística. La sustracción de esa información es un ilícito y viola derechos humanos”.