Sobre imágenes de Lozoya en restaurante, AMLO señala que, “aunque legal, es inmoral”

Esta mañana el Presidente Andrés Manuel López Obrador se refirió durante el encuentro con los medios, a las imágenes difundidas el pasado sábado por la comentarista Lourdes Mendoza en donde se observa al ex director de Petróleos Mexicanos (Pemex), Emilio Lozoya, comiendo en un conocido restaurante de la Ciudad de México, señalando que aún cuando esto no es ilegal, sí es inmoral y una probable provocación.

El mandatario explicó que Lozoya es un testigo protegido, que eligió denunciar toda la corrupción sobre el caso de Odebrecht, de la que fue testigo y partícipe, por lo que recibe un trato especial, sin embargo lamentó que la Fiscalía General de la República (FGR) esté impedida de informar sobre los avances porque debe respetar el debido proceso, aunque solicitó al fiscal Gertz Manero que diera a conocer a la ciudadanía tanto como sea permitido.

Cabe señalar que, aún cuando la FGR solicitó el arraigo domiciliario para Lozoya, como medida cautelar, el juez que atiende la causa no lo consideró necesario, por lo que solo dictó que el indiciado no pudiera dejar la Ciudad de México y, por supuesto, el país, además de portar en todo momento un dispositivo electrónico de localización.

“Yo creo que es legal, pero es inmoral, el que se den estas cosas, es una imprudencia para decirlo menos, un acto de provocación, porque este señor fue director de Pemex y está como testigo protegido, se le llama de otra manera, pero eso es una gente que está recibiendo un trato especial, porque decidió dar a conocer toda la corrupción que se produjo en el sexenio anterior, incluso desde (Felipe) Calderón”, dijo el Jefe del Ejecutivo federal sobre el tema.

Y agregó que “ojalá la fiscalía informe sobre este asunto, tengo confianza en el fiscal Alejandro Gertz Manero y espero que alcance el tiempo y se haga justicia como todos los mexicanos exigen la ley. Tiene que haber justicia pronta, expedita, pero yo espero que la Fiscalía informe cómo va el juicio”.

López Obrador reconoció que las imágenes causaron una lógica indignación por tratarse de “un testigo de actos de corrupción que dañaron a México”, sin embargo estuvo dentro de las condiciones impuestas por el juez de la causa.