Siguen con la infamia: Ahora una embolia

No podían utilizar una falla respiratoria para poner en duda la salud del presidente López Obrador.

Si no aparecía intubado, sería difícil hacer creer que esa deficiencia, propia del contagio de Covid-19, era severa. Y todos sabemos que si el caso no es grave, la mayoría de las veces se sale con bien librado de la enfermedad.


Así que la gente de Claudio X González, decide recurrir, en forma por demás estúpida, al argumento “científico” de que el presidente sufrió una embolia cerebral, como consecuencia de un mal que por lo general, ataca primeramente las vías respiratorias.


Resulta estúpida la estratagema conservadora, porque los ciudadanos mexicanos, bien o mal, estamos enterados del proceso evolutivo del contagio. Sabemos que de manera general, las complicaciones derivadas de Covid-19, afectan primeramente el sistema respiratorio del enfermo.

Es ahí donde se concentra la atención médica, en un intento por evitar el colapso de salud que afecte en la etapa final, otras áreas en el cuerpo del enfermo.


López Obrador ha sido reportado en los últimos días, con un cuadro de Covid-19 leve. Su temperatura apenas rebasa los 37 grados. Las molestias físicas que se aprecian, son las naturales en un catarro común. El contagio en la persona del presidente, no ha llegado acompañado de reacciones severas, que impliquen la utilización de medidas médicas de otro nivel de atención.


López Obrador se encuentra atendiendo asuntos de gobierno y según lo dicho el día de hoy por la Secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, no está lejano el día en que se pueda reincorporar plenamente a sus actividades cotidianas.
¿De dónde sale entonces el chisme político en el sentido de que el presidente sufrió un evento vascular severo?


De la imaginación de la derrotada clase conservadora, desesperada por encontrar el “punto mágico” que les permita debilitar al gobierno de la Cuarta Transformación y recuperar terreno en las próximas elecciones de junio.
Porque en este momento, la gente del #TUMOR tiene toda su fe y esperanzas apostadas a ese milagro.


A falta de proyecto nacional, de credibilidad ante la gente y de votantes que respalden las promesas vacías de los corruptos del pasado, dirigen sus oraciones a un Dios conocido por ellos, que protege e impulsa a quienes destruyen todo lo que encuentran a su paso.
Saben que el presidente disfruta de relativa salud y no presenta complicaciones, pero intentan debilitar al gobierno, señalando que México vive en estos momentos sin un mando central que se responsabilice por la correcta conducción de la nación.


México vive en calma y las actividades del gobierno federal continúan sin vacilación alguna. Pero la clase neoliberal proclama en los medios de comunicación que controla, que hay indicios de una falta de gobernabilidad.
Como cada fin de semana, lanzan la noticia amarillista, que pretende debilitar al presidente, a su gobierno y al partido político Morena. En esta ocasión, hablando de una embolia cerebral, que no tiene más evidencia que el rumor difundido por los informadores al servicio del #TUMOR y las granjas de bots pagadas y controladas por la derecha reaccionaria.


No hay médico o personal de enfermería que haya dado cuenta de esta complicación en la salud del presidente. No hay declaraciones de funcionarios públicos que asisten o despachan en Palacio Nacional, que confirmen el chisme creado por la oposición. Las filtraciones de gente que labora en el espacio que ocupa el presidente como residencia oficial, tampoco avalan el dato mentiroso, que dan los serviles calumniadores de la derecha.


El presidente se encuentra guardando reposo, tal y como se aconseja a toda persona diagnosticada con Covid-19. Poco contacto tiene con los demás, debido a la posibilidad de contagio en otros, que pudiera darse por su condición.
Noticias sobre su estado de salud, las tenemos a diario, por parte del Dr. Hugo López Gatell, la Secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero y el Coordinador General de Comunicación Social de la Presidencia, Jesús Ramírez Cuevas.


El cuadro previo para que pudiera aceptarse la posibilidad de una embolia cerebral en el presidente, no se da. No hay complicación alguna en el cuadro inicial del contagio adquirido. El reporte oficial es que se trata de un caso asintomático hasta este momento.
El castillo de naipes construido por la oposición este fin de semana, carece de solidez. No hay sustento médico que lo respalde. Nadie sabe de dónde viene la “información” que asegura que es cierto el rumor difundido.


El único dato firme que todo ciudadano puede certificar en este momento, es que el chisme al que hacemos referencia, lo difunden las granjas de bots en redes sociales y los “periodistas sicarios” conocidos por todos nosotros. Esa es una evidencia inobjetable.

El rumor lo está difundiendo el #TUMOR.
Son los mismos que han intentado engañar al pueblo de México una y otra vez.

Los saqueadores neoliberales que desean recuperar espacios de poder en las próximas elecciones.


Son quienes tejen intrigas que les sirvan para crear dudas en los votantes. Los que tienen urgencia por llevar agua a su seco molino.
La embolia cerebral en el presidente, es un eslabón más en la larga cadena de mentiras que intenta vendernos el #TUMOR.
El nuevo engaño de fin de semana. La calumnia acostumbrada.
Si algo caracteriza al gobierno de la Cuarta Transformación, es la rectitud en sus acciones y palabras.


La salud del presidente López Obrador va mejorando y pronto lo tendremos de vuelta en las conferencias mañaneras. Eso es lo oficial.
En unos días más, Claudio X González y la militancia del #TUMOR, verán el modo en que les embone el repudio de la gente, por su falta de humanismo y por pretender conseguir el voto popular, en base a la difusión de mentiras, nivel idiota.


El pueblo no perdona el engaño. No van a recibir votos en las próximas elecciones intermedias.

Malthus Gamba

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