Salen a la luz las ‘transas’ de Claudio X González

La corrupción es un mal para el que no existe vacuna alguna.

Es una forma de vida enraizada hasta la médula, donde los mecanismos para adquirir poder y riqueza, son lo de menos. Se acude a cualquier medio, si se tiene la seguridad de obtener beneficios al final del juego.

Pocos corruptos del pasado han podido superar su formación original. Dejar al lado del camino la carga de conductas indebidas que recibieron desde la infancia, para convertirse en ciudadanos honestos y honrados.

Por eso la difícil tarea de cambio al interior de una sociedad, donde la corrupción permeó hasta en los menores aspectos de la vida cotidiana. Es difícil encontrar áreas de la vida pública, donde la práctica de la corrupción no haya echado hondas raíces.

En este mar revuelto, surgieron organizaciones sociales que se dijeron observadoras y defensoras de la limpieza y transparencia en toda área de gobierno.
Una de ellas fue Mexicanos Contra la Corrupción e Impunidad, auspiciada por Claudio X González Guajardo. Esta organización que ha recibido mucha publicidad por parte de medios de comunicación hoy abiertamente opositores, como el portal de Carmen Aristegui, pretendió funcionar como la vitrina que pusiera en evidencia las faltas cometidas por servidores públicos en las pasadas administraciones neoliberales.

Hoy sabemos que en realidad esta organización trabajaba en favor de los intereses particulares de determinados grupos de poder.
Claudio X González es actual cabeza del denominado Grupo Opositor #TUMOR y se sabe que sus intereses económicos fueron afectados con la cancelación del nuevo aeropuerto de la Ciudad de México.
El presidente López Obrador se ha referido a él y a su padre, como sistemáticos traficantes de influencias, favorecidos durante el neoliberalismo. Durante ese periodo, la riqueza familiar de los González, se incrementó significativamente.

Hoy hacen el intento último para descarrilar a la Cuarta Transformación y devolver, ya con el poder político de nuevo en sus manos, todos los privilegios que le han sido cancelados a la clase económicamente poderosa en el país.

Esa es la finalidad que persigue el #TUMOR y no alguna otra de tipo social. Quieren a la corrupción nuevamente gobernando.
Toda esta referencia al director y facilitador financiero del #TUMOR viene a cuento, por el artículo que publica La Jornada el día de hoy, en donde la titular del Servicio de Administración Tributaria (SAT), Raquel Buenrostro, declara que la asociación fundada por Claudio X González Guajardo, Mexicanos Contra la Corrupción e Impunidad, “utiliza un entramado muy parecido al empleado por las empresas “factureras” para la evasión fiscal”.

“Meten nóminas de personas inexistentes, servicios que no existen y donativos que no son donativos, sino transferencias para otro tipo de acuerdos”.

Claudio X González y demás integrantes del grupo de empresarios privilegiados durante los gobiernos neoliberales, se dicen “perseguidos” por parte de las autoridades que supervisan el cumplimiento de las obligaciones fiscales y ordenamientos económicos, administrativos y financieros.
Las licitaciones a modo, las adjudicaciones directas con cláusulas leoninas a favor de las empresas, los negocios concertados “bajo el agua”, terminaron para este sector empresarial, con la llegada de la Cuarta Transformación.
Como bien dijo Raquel Buenrostro en su comentario a La Jornada: “Yo diría que se sienta perseguido el que no se porta bien. El que se porta bien que duerma tranquilo y el que no paga impuestos que se preocupe, porque tiene que pagar. No hay persecución, hay aplicación de la ley”.

Hace poco tiempo, Claudio X González Guajardo dejó la conducción de esta asociación civil, en manos de su amiga e incondicional, María Amparo Casar. Oficialmente no se encuentra a la cabeza de la organización. Pero todos sabemos como se manejan este tipo de movimientos dentro del mundo conservador. El membrete de director, o presidente de la junta directiva es lo de menos. Cualquiera puede figurar como cabeza del equipo, mientras en la sombra, sigue operando quien realmente tiene el poder económico o político para mover los hilos a su antojo.
Mexicanos Contra la Corrupción e Impunidad tiene mucho que explicar sobre la verdadera naturaleza de esta agrupación. En su caso, tendrá que pagar los impuestos evadidos durante años. Suprimir toda acción evasora en el futuro y acatar las disposiciones legales que procedan por su conducta deshonesta.

Por su parte, Claudio X González Guajardo queda exhibido una vez más, como uno de los personajes más oscuros y siniestros en la política nacional. Es el operador financiero del #TUMOR y delata con este tipo de conductas, hoy hechas públicas, la cara verdadera del grupo opositor que pretende recuperar espacios de gobierno.

Evasores fiscales y traficantes de influencias (por decir lo menos de ellos), son quienes impulsan en este momento a los políticos en desgracia que militan en lo poco que queda del PRIANRD.
Son ellos los que prometen “recuperar el rumbo del país”, “salvar a la nación del autoritarismo y del populismo”, “defender la democracia”.
Basta con rascar un poco en la historia de estos personajes y las agrupaciones que presidieron, para que brote el lodo de inmediato.
Esperemos un poco para ver en qué termina la investigación que se sigue a Mexicanos Contra la Corrupción e Impunidad. Si las “factureras” han sido sancionadas por delitos similares, la organización creada por Claudio X González Guajardo, debe recibir el mismo trato.

A los ciudadanos nos queda el no permitir que este tipo de “oposición”, regrese al poder. Impedir por medios democráticos que los corruptos vuelvan a medrar con los recursos de los mexicanos.
No otorguemos voto alguno a quienes luchan por privilegios de clase.
Remitámoslos definitivamente al basurero de la historia.

Malthus Gamba

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