Regulaciones que ponían en desventaja a Pemex frente a competidores privados quedaron eliminadas

El decreto publicado el pasado miércoles 19 de mayo en el Diario Oficial de la Federación (DOF), regresa a Pemex su capacidad de libre competencia en el mercado de los combustibles derivados del petróleo, al ser eliminadas las inexplicables ventajas que la anterior Ley de Hidrocarburos otorgaba a las empresas privadas, así como las trabas a la comercialización que imponía a la empresa del Estado, pues este jueves entran en vigor las modificaciones a dicha Ley aprobadas recientemente por el Congreso de la Unión.

Las reformas al artículo Decimotercero transitorio de la Ley de Hidrocarburos publicada en el DOF el 11 de agosto de 2014, como parte de la reforma energética del gobierno anterior señalan, entre otras cosas, que al haberse logrado una mayor participación de agentes económicos que propicien el desarrollo eficiente y competitivo de los mercados, se deja sin efectos la facultad otorgada a la Comisión Reguladora de Energía (CRE) para sujetar a principios de regulación asimétrica a Pemex.

Esta regulación asimétrica, al pretender “el desarrollo de los mercados”, presentaba a Pemex como ente dominante, y por tanto limitaba su poder competitivo, al obligarla a la aplicación forzosa de fórmulas de precios, lo que significa que la Comisión Reguladora de Energía (CRE) dictaba a Pemex cómo y a que precios poner su producto en el mercado, limitando así su capacidad para desarrollar estrategias comerciales, sin embargo con los cambios al artículo decimotercero transitorio, publicados ayer, a partir de ahora Pemex podrá comercializar hidrocarburos, petrolíferos y petroquímicos en igualdad de condiciones que sus competidores.

La citada regulación asimétrica obligaba también a la paraestatal a sujetarse a criterios establecidos por la CRE para otorgar descuentos, lo que le impedía hacerlo estratégicamente de manera regional, como sí les es permitido a los privados, pero también forzaba a Pemex a publicar de forma adelantada y periódica sus precios de venta en un portal electrónico, así como sus descuentos y condiciones comerciales, lo cual daba a las empresas privadas una ventaja indebida que distorsionaba el libre mercado de los hidrocarburos.

Pese a lo que expresan supuestos expertos en el tema de hidrocarburos y de libre competencia, las modificaciones publicadas en el DOF no forman parte de los cambios impugnados por empresas privadas y para los cuales dos jueces de circuito otorgaron suspensión definitiva hasta que un tribunal superior se pronuncie sobre su legalidad.

La irrupción en 2014 de particulares en toda la cadena productiva del sector, ha traído como consecuencia que Pemex perdiera su condición dominante en el mercado de los hidrocarburos pues, de acuerdo con la CRE y la Secretaría de Energía (Sener), se han otorgado a marzo de 2021, 23 mil 134 permisos, de los cuales 99 por ciento corresponden a particulares y sólo uno por ciento a Pemex, con lo que es evidente que hay una mayor participación de agentes económicos privados en el mercado nacional.

Al modificar las leyes causantes de la enorme distorsión en el mercado energético, eliminando los valores de referencia como sucedía con la obligación a Pemex a colocar periódicamente y por anticipado sus precios de venta y condiciones comerciales, se aplicarán libremente las leyes del mercado, por lo que cada particular deberá fijar sus precios de acuerdo a sus costos.

Como consecuencia de las restricciones derivadas de la Ley de Hidrocarburos de 2014, Pemex perdió, entre 2017 y 2019 un volumen de ventas de gasolinas y diésel por 59.4 mil y 50 mil barriles por día, respectivamente, en las regiones norte, noroeste, Golfo y centro del país.

En la actualidad operan 3 mil 289 estaciones de servicio con marcas distintas a Pemex, algunas de ellas con importación directa, mientras que solamente 7 mil 205 operaban bajo la franquicia de Pemex, lo que representa una reducción de 10.9 por ciento con respecto a las 8 mil 84 registradas al 31 de marzo de 2020.

Con información de La Jornada