¿Por qué no colapsó México con la crisis del Covid-19?

Por Jorge Estrada
Twitter: @yorchbuster

Si hace un par de años alguien hubiera supuesto para un estudio o investigación una crisis como la que trajo el COVID tanto en salud como en lo económico. Cualquiera, incluido un servidor, hubiéramos apostado por un colapso total del proyecto llamado 4T.

El colapso económico, las pérdidas humanas, gobierno sin recursos, desempleo alarmante que incrementaría la delincuencia y crisis de seguridad. No habría posibilidad de que el presidente López Obrador rescatara su proyecto. La 4T enfrentó su prueba del ácido o de fuego muy temprano y en mi humilde opinión la superó.

Esto ocurrió básicamente por dos motivos:
El Gobierno nunca dejo de obtener ingresos y generó una recaudación histórica y ejemplar a nivel mundial. La hacienda pública está sana, las finanzas son responsables con lo cual el barco gubernamental está a flote y sin riesgos. (y por ahí cabe aclarar que sin deuda adicional en términos reales).

Pero bueno, esto es lo referente al aparato gubernamental, no sería raro ver al gobierno con recursos (de deuda) mientras la población viviera ahogada, pero esto tampoco ocurrió . Y hay que ser claros …. La situación es muy difícil para millones de mexicanos, pero no estamos en el límite en lo económico ni en lo social…. y esto nos lleva al motivo 2.- Los programas sociales.
Estos programas sociales tan cuestionados, pero la gente que comprende economía básica no podrá refutar el hecho que su impacto con la pandemia demuestra que estamos en el camino correcto. Con esta desgracia el argumento principal de AMLO “Primero los pobres” probó su punto mucho antes de lo esperado, yo en lo personal creí que los resultados saltarían a la vista en 5 o 6 años, la pandemia solo adelantó lo inevitable.

Si solidificas la base, los cimientos, la pirámide no caerá. Esto no les gusta a los neoliberales mal entendidos como defensores de un capitalismo que ya fracasó en todo el mundo. Aferrarse a él es aferrarse al fracaso y a un pasado que ya nunca volverá al menos como se conocía.

Casi 9 millones de adultos mayores reciben una pensión mensual. Además de ser lo mínimo justo, esto es un ingreso que podría sumarse a sus pensiones laborales, pero además impacta directo a un hogar donde no solo el adulto mayor se beneficia sino el resto de la familia. No ponerse en los zapatos de los beneficiados es el principal motivo por el cual la oposición está más pérdida que nunca.

230 mil familias (más de 900 mil beneficiados ) del programa sembrando vida.
Más de 700 mil discapacitados con una beca mensual

900 mil mal llamados ninis en “jóvenes construyendo el futuro”. Jóvenes que estaban olvidados durante décadas, etiquetándolos como parte del problema en lugar de verlos como víctimas de un sistema educativo diseñado para dejarlos al margen de posibilidades de crecimiento y de una economía poco incluyente que los arroja con mucha más facilidad a las garras de la delincuencia.
Más de 8 millones de estudiantes de escasos recursos de todos los niveles beneficiados con una beca

Son solo algunos ejemplos diferenciadores de la política social de este gobierno. En buena medida la causa de millones de votos que recibió AMLO en la elección de 2018 (y me incluyo sin ser ningún beneficiario de estos) porque entiendo el beneficio colectivo de estos programas.

Muchos opositores en la ignorancia ven esto como un desperdicio de recursos, o como una compra de votos. No se dan cuenta que todo este dinero impactando a tantos beneficiarios genera consumo PARA BENEFICIO DE TODOS.

Se quejan en redes de que un estudiante se gaste su beca en el cine, o en golosinas. Se quejan que los adultos mayores reciban una pensión. Se quejan de que dar dinero a un joven “NINI” en entrenamiento del programa construyendo el futuro es premiar la mediocridad……. pero no se dan cuenta que este dinero gastado llega a todos. Porque lo consumen a EMPRESAS, empresas que tienen empleados, que a su vez ganan un sueldo y también salen a consumir, y así exponencialmente. El dinero empieza a fluir.

¿Es suficiente? Claramente NO, pero es un buen comienzo. Faltan muchos otros impulsores de la economía, pero al menos el motor del consumo está vivo y con una medianamente aceptable salud.
¿Faltan más estrategias? Claro que sí, más inversión pública y privada, incentivar que la banca sirva para que lo debe servir, diversificar nuestro comercio exterior, y una larga lista de etc. Hay mucho por hacer y mejorar…. Pero en darle fuerza de consumo a la base de la pirámide y hacer fluir dinero donde más se necesita es una estrategia útil y exitosa y se debe continuar con ella a cualquier precio. Pero también es lo decente, es una política económica con visión humanista, es economía de bienestar.

Muchos dicen que este gobierno es lo mismo…, pero en política de bienestar es tan diferente que ya dejó atrás esa tecnocracia basada en indicadores macroeconómicos para basarlos en indicadores de bienestar. Y eso lo celebro

Columnas

Columnistas invitados en Sin Línea