Plan de Vacunación de México avanza a una velocidad similar a países europeos más desarrollados

En el esfuerzo de vacunación de la primera etapa, que implica la inmunización de personal médico de primera línea de contacto con el virus, los maestro en Estados que regresarán a clases presenciales en el corto plazo y los adultos mayores de 60 años, el Plan Nacional de Vacunación avanza a una velocidad similar a la que llevan los países europeos más desarrollados.

En nuestro país al día de hoy, hay 12.2 millones de dosis aplicadas, de las cuales casi dos millones correspondían a la vacunación completa con la aplicación de dos dosis.

En los países europeos ese mismo día se reportaban los siguientes datos: En Alemania, país que lidera la Unión Europea, se habían aplicado 17 millones de dosis; en Rusia, país que cuenta con la fabricación de 3 vacunas propias, llevaban 13.4 millones de dosis aplicadas; en Francia llegaron a 13.2 millones de dosis y en Italia lograron aplicar 12 millones hasta el viernes.

Ninguno de los demás países europeos como España, Polonia, Hungría, Rumania, Serbia, Holanda, Bélgica, Grecia y otros había logrado aplicar 10 millones de dosis todavía.

Siendo un país que no ha desarrollado internamente un sola vacuna todavía y que no controla la distribución de alguna de ellas, México ha hecho un gran esfuerzo para lograr contar con el número de vacunas que le permiten llevar a cabo un plan de vacunación equiparable, e incluso más acelerado que el que han podido realizar los países más desarrollados de Europa.

En el plan mexicano se prevé terminar de aplicar por lo menos una dosis de la vacuna a todos los adultos mayores durante el mes de abril, comenzando después a hacerlo en mayo con los adultos de 50 a 59 años de edad y a partir de ese mes, tomando en cuenta que el número de vacunas enviadas a México es acorde con las expectativas del gobierno, se planea aplicar un millón de dosis diarias entre la población.

A pesar de este avance que resulta muy alentador para México, en un momento tan difícil como el que está pasando el mundo con el tema de la vacunación, las constantes demandas estridentes e incoherentes de la oposición, se concentran en exigir que se vacune a todos los médicos de hospitales privados, se encuentren o no en la primera línea de contagios.

En primer lugar, todos los médicos de hospitales privados mayores de 60 años van a terminar de ser inoculados en abril, con por lo menos con una dosis de la vacuna; todos aquellos que se encuentran en la primera línea de contagios terminarán de ser vacunados en este mismo mes, aunque no tengan más de 60 años y sin importar donde trabajen.

¿Cuál es la urgencia de la oposición para que se vacune a todos los demás médicos de la iniciativa privada, cuando no se está haciendo lo mismo con aquellos que trabajan en los hospitales públicos? ¿Qué los hace suponer que deberían ser un grupo privilegiado de ciudadanos?

En realidad los médicos de los hospitales privados no le importan a la oposición más de lo que los pueden tener preocupados los empleados de limpia de las ciudades, quienes sea dicho de paso, probablemente estén corriendo más riesgo de contagio que ellos. Para la oposición solamente son un instrumento que pueden aprovechar para seguir intentando confundir a la opinión pública, aunque de hecho ya casi nadie les haga caso a sus pataletas infantiloides y electoreras.

Como dijo el escritor francés Francoise Mauriac: “Un mal escritor puede llegar a ser un buen crítico, por la misma razón que un pésimo vino también puede llegar a ser un buen vinagre”.