Pintas a monumentos históricos son una agresión a todos, dice Gutiérrez Müller

  • “No pienso que haya derecho de una protesta a dañar un inmueble histórico, por más razón que tenga quien proteste”: Beatriz Gutiérrez.

 

Después de los más recientes acontecimientos violentos ocurridos en la Ciudad de México durante la marcha contra los feminicidios, Beatriz Gutiérrez Müller, presidenta honoraria del Consejo Asesor de la nueva Coordinación Nacional de memoria Histórica, se manifestó en contra de las pintas hechas a monumentos históricos de la CDMX.

En declaraciones a la prensa después de participar en la inauguración de la muestra “Memoria de Milagros”, la esposa del presidente Andrés Manuel López Obrador dijo que pintar el patrimonio a modo de protesta de ninguna manera resulta válido.

“Puede ser el caso de más injusticia en la historia del mundo, pero ese edificio o esa puerta es patrimonio de todos. Entonces es una agresión a todos, independientemente de la justicia o validez que tenga la protesta, que sea en el momento que sea, en el siglo que sea.

Los hechos violentos contaron con la aprobación tanto de algunos conspicuos miembros de la intelectualidad, como de los grupos opositores al gobierno obradorista y de Claudia Sheinbaum.

Sin embargo en opinión de la historiadora, México es el “país de las pintas”, pero aclaró que el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) existe para resguardar bienes inmuebles que todos los mexicanos, no sólo el gobierno, deben cuidar.

El pasado 21 de agosto, especialistas en conservación y restauración del patrimonio cultural, agrupadas en el colectivo independiente Restauradoras con Glitter, dijeron a través de una misiva a la jefa de gobierno, Claudia Sheinbaum Pardo, para pedirle que se mantengan las pintas que grupos feministas pintaron en el Ángel de la Independencia, y no removerlas hasta que se garantice la seguridad de las mujeres.

Afirmaron que las pintas deben ser un “recordatorio palpable de la condenable situación de violencia en nuestro país, y que por ende ninguna deberá ser removida hasta que no se atienda y se dé solución al problema de la violencia de género en nuestro país”.

Algunos opinan, como el Dr. Lorenzo Meyer, que erradicar la situación de violencia hacia las mujeres rebasa al estado, que tiene su responsabilidad, pero sobre todo interpela directamente a lo más profundo e íntimo de la sociedad: la educación en familia.

Otros han opinado a través de las redes que la violencia, venga de donde venga, “alimenta a la bestia que se quiere abatir”, y estar en desacuerdo con actos violentos no significará jamás que deje de importar la vida de una mujer y las circunstancias del feminicidio.

Con información de Proceso