Pasado de rosca; magistrado utilizó taller del TEPJF para restaurar su colección de autos clásicos

Con un costo de un millón 778 mil 500 pesos, el magistrado del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), Felipe Alfredo Fuentes Barrera, ha utilizado el taller mecánico con el que cuenta el órgano jurisdiccional para la restauración de, al menos cinco automóviles clásicos cuyo valor comercial en el mercado es de casi 2 millones 350 mil pesos.

Al parecer la investigación del caso ya se encuentra en curso, se habría pedido la renuncia al titular del Órgano Interno de Control (OIC) y se pedirá la intervención de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) en el asunto.

El taller que da servicio a una flotilla de más de 300 unidades del TEPJF desde hace años, propiedad de dicho Tribunal y ubicado en la colonia San Francisco Culhuacán, realizó la restauración de los vehículos de Fuentes Barrera, con un costo de un millón 778 mil 500 pesos y de lo que aún adeuda 417 mil 500 pesos al mecánico del taller del Tribunal Electoral Federal.

Para llevar a cabo la restauración, el magistrado utilizó a su secretario particular, Marcos Fuentes, así como a sus choferes: Fernando Flores Olmedo y Carlos Fernando Velázquez García.

Con apenas cinco meses en el TEPJF, el magistrado Fuentes Barrera ingresó el vehículo Chevy Nova hatchback modelo 1975 para su restauración total y por el que se presupuestaron 400 mil pesos y un tiempo de entrega de siete meses, de los cuales aún adeuda 93 mil pesos al personal de apoyo de hojalatería y a la gestoría de placas, así como productos de consumo.

A la entrega del Chevy Nova, siguió la restauración de un Chevrolet Chevelle modelo 1969 para el que se presupuestaron 742 mil 500 pesos para la compra de materiales y refacciones, sin embargo se inició la restauración de éste último en un taller alterno en espera de la entrega del primer vehículo, del que todavía se adeudan 126 mil pesos.

En septiembre de 2018, Fuentes Hernández, secretario particular del magistrado, metió al taller del tribunal otra unidad antigua para su restauración. Se trató de un Chevrolet Bel Air 1953, aparentemente el automóvil sería propiedad del hijo del magistrado Fuentes Barrera, las reparaciones tomaron más de un año con un costo de 319 mil pesos.

A pesar de que el magistrado recibe un sueldo directo de más de 300 mil pesos, sin contar grandes beneficios adicionales, las reparaciones a su extensa colección de vehículos clásicos son liquidadas en cómodas mensualidades de 5 mil pesos y, por supuesto, el costo de este financiamiento corre con cargo al taller propiedad del TEPJF.

A pesar de las facilidades económicas otorgadas, y del adeudo pendiente por la reparación del Chevy Nova, todavía quedó un remanente en el pago de la restauración del Bel Air por 66 mil 750 pesos.

Por si fuera poco, en junio de 2019, ya siendo Fuentes Barrera magistrado presidente de la Sala Superior del TEPJF, en un conjunto habitacional en la alcaldía de Coyoacán, Carlos Fernando Velázquez García, su chofer, se encargó de coordinar la revisión general y del sistema eléctrico del vehículo Ford Galaxie 1967, el cual después fue trasladado al taller del TEPJF para su restauración, la cual concluyó en agosto de 2019, y para el cual fue presupuestado un costo de 97 mil 500 pesos que se pagaron de igual forma en abonos, presupuesto del cual aún se adeudan 45 mil 750 pesos.

Ya en funciones como magistrado presidente del TEPJF, Fuentes Barrera, a través de su chofer Fernando Flores Olmedo, entregó al taller del tribunal, a nombre del magistrado Fuentes Barrera, un Ford Mustang Mach One modelo 1973 para su restauración, sin embargo en esta ocasión fueron utilizados tres talleres externos, uno para lo mecánico, otro para la hojalatería y pintura y uno más para el aspecto eléctrico.

Los arreglos para este auto fueron concluidos en junio de 2020 y tuvieron un costo de 234 mil pesos, de los cuales aún se adeudan 86 mil por pago de renta de taller mecánico alterno, así como materiales pequeños de consumo.

El magistrado Felipe Fuentes Barrera reconoció que sus vehículos fueron reparados en el taller del Tribunal Electoral, porque así lo decidió el mecánico que él contrató, que labora en ese lugar, afirmando también que afirmó que el costo por cada automóvil fue erogado de su bolsillo y no con recursos de la institución, sin embargo su declaración patrimonial no es pública, por lo que sus dichos no pueden ser corroborados.

“Lo que corresponde a la restauración de los vehículos, todo ha sido pagado de mi salario, se cubrieron los gastos pactados previamente. No existió utilización de recursos públicos para ello y tengo pruebas, todo lo tengo documentado”, aseguró.

“Yo contraté al mecánico de ese taller por la confianza, fue un contrato de carácter personal y privado. Puedo comprobar con el contrato”, agregó.

El magistrado Felipe Fuentes, quien concluyó su presidencia en la Sala Superior en noviembre de 2020, dice defender la transparencia y la honestidad, afirma haber costeado la reparación de sus vehículos con sus propios recursos, pero su declaración patrimonial no puede ser consultada.

Con información de El Universal