“No es indispensable reforma electoral, podríamos ir al 2024 con leyes actuales”: Lorenzo Córdova

El pasado viernes 16 de julio, durante la reunión de diputados federales electos de Morena, el recien electo como coordinador de la bancada morenista para la próxima legislatura, Ignacio Mier, anunció que una de las prioridades de la Cámara de Diputados será impulsar una reforma político-electoral.

“Que se garantice plenamente la legalidad, la equidad, la imparcialidad del órgano técnico, la máxima publicidad y la transparencia en el ejercicio de los recursos que son multimillonarios al instituto electoral, es una reflexión que estará seguramente en el segundo año de ejercicio de la legislatura”, dijo Mier Velazco.

Ante esto, el Consejero Presidente del Instituto Nacional Electoral (INE), Lorenzo Córdova, señaló que en estos momentos, no es indispensable una reforma electoral, por lo que de manera pertinente y con las leyes electorales actuales, en su opinión, se podrá organizar de manera eficiente la elección presidencial de 2024.

“¿Podríamos ir al 24 con las normas que hoy tenemos, con el sistema electoral que hoy tenemos, con la institucionalidad electoral que hoy tenemos, con las reglas que existen hoy? La respuesta es sí”, dijo en conferencia de prensa en Yucatán.

Desatendiendo la gran cantidad de denuncias y quejas por lo desaseado del reciente proceso electoral, así como sobre la más que cuestionable parcialidad del INE, Córdova lo califica como “la mejor elección que hayamos organizado en este país”, basado en los reportes de la desprestigiada Organización de los Estados Americanos (OEA), cuyo dirigente, Luis Almagro, ha sido acusado de apoyar y orquestar diversos eventos antidemocráticos en Latinoamérica.

“Si con estas reglas nos vamos al 24 no va a pasar nada, por el contrario, la democracia se va a seguir recreando, como se ha venido recreando. ¿Es pertinente? Siempre va a ser pertinente una reforma que mejore lo que hoy tenemos, que resuelva algunos problemas y ojalá que simplifique muchas de las normas, pero no es indispensable”, dijo insistente Córdova.

Además, el funcionario puso condiciones al congreso para una eventual reforma, entre las que señala un diagnóstico de lo que se quiere mejorar, que sea producto de un amplio consenso y lo que, a su consideración, implique un retroceso.

Córdova, fiel a su anglofilia, expresó que “Si no se tiene este diagnóstico, mejor apliquemos la fórmula de los anglosajones: ‘si funciona, no lo arregles, porque lo puedes echar a perder’”

El consejero presidente, en una curiosa declaración muy poco democrática, afirmó que una reforma electoral “no se trata de aplicar una decisión por mayoría, porque si eso ocurre, como ya ha ocurrido en el pasado, y la historia nos lo enseña, puedes acabar generando un problema peor: quien no esté de acuerdo con esas reglas, es el que después dirá esas reglas no son reglas adecuadas y ahí está el problema”.

Por su parte, para el consejero Uuc-Kib, una reforma electoral significa “pasar el bulldozer sobre el sistema electoral que tenemos ahora para construir uno nuevo, la respuesta es no, sólo no lo necesitamos, sería un retroceso de treinta y tantos años en nuestro orden democrático”.

En opinión de Uuc-Kib, solamente se requiere reformar algunos aspectos del funcionamiento del Instituto, ciertas condiciones y marcos legales, pero de ninguna manera se debe tocar la estructura del INE

Con información de Milenio