Ni hablan Francés pero aplauden a Le Monde.

Por: Rafael Redondo
@redondo_rafa

Apareció un artículo en el diario francés de centro-izquierda Le Monde firmado por Frédéric Saliba y que al igual que el artículo de The Economist fue motivo de reverencias por parte de la oposición ansiosa por hallar un refugio ante su incapacidad para construir un discurso propio.

Antes de continuar resulta pertinente establecer la diferencia entre un reportaje y un artículo de opinión:

Reportaje: investigación periodística que aspira a la imparcialidad (sin importar la línea editorial) y trabaja sus categorías y conceptos (variables) bajo el rigor metodológico para exponer una realidad. Muy importante, sin adjetivos. A mayor utilización de adjetivos, menor rigor metodológico.

Editorial: opinión. Percepción de quien lo publica.

El artículo de Le Monde es una editorial y por tanto, una opinión.
El autor se centra en el próximo proceso electoral y califica la presidencia de AMLO como “hiperpresidencia”, que desde sus ruedas de prensa matutinas inauguradas a partir de que asumió el mandato en 2018 acapara el debate público y, según sus detractores provoca un clamor de convertirse en autocrático.

Hay datos que el señor Saliba parece desconocer aunque con mucha arrogancia presente su artículo en Twitter como irrebatible pues señala como ignorante e intolerante a quien ose cuestionarlo. Sólo le señalo algunos enormes vacíos a Saliba:

1) Las mañaneras no nacieron en 2018 sino en diciembre de 2000 cuando AMLO inició su mandato como Jefe de Gobierno de la Ciudad de México. ¿Ahora nos llamamos a la sorpresa?

2) Las mañaneras son su forma de gobernar, su esfuerzo por transparentar la vida pública (¿Cuántas veces habló Peña Nieto sin teleprónter durante su sexenio?), una estrategia política y la oportunidad de abrir un diálogo y en un diálogo o debate, gana siempre el más elocuente. (Oportunidad que la oposición no utiliza para responder sino para victimizarse).

3) El INE claramente se ha posicionado como oposición no como árbitro y es imposible ser juez y parte. Al INE el señor Saliba lo abordó como a una institución impoluta, porque no hizo mención alguna de las “patinadas” del consejero Presidente del INE, sólo se centró en los “dichos” del Presidente y las recomendaciones del Tribunal Electoral. ¿Esa es la imparcialidad de Le Monde? Ah, pero ya habíamos concluido que se trata de una opinión no de un reportaje.

4) Iniciar un artículo con un adjetivo (“hiperpresidencia”) sin mencionar el motivo del enorme poder que sí tiene el Presidente. El poder del Presidente no es por imposición Saliba, es por preferencia del electorado. Si eso no le marca a usted alguna diferencia, ya no sé bajo qué óptica escribió su artículo.

5) Lo más importante, ¿todavía creen algunos que somos una colonia que necesita el aval y obedece a pie juntillas las críticas ya sea de Inglaterra, Francia o el país que sea? ¿Prefieren besarle los pies a The Economist aunque nos llame “el patio trasero”? ¿Un artículo muy mal trabajado de un tipo francés no puede ser cuestionado? Perdón, yo no tengo complejo de inferioridad y no soy patio trasero de nadie y ese artículo de Le Monde es pésimo por parcial. Para opiniones superficiales existe Twitter, no es necesario inmiscuir a Le Monde.

Tanto la “crítica” de The Economist como la de Le Monde es motivo de festejo para los mismos personajes de siempre. Lo único que yo leo en su reacción es la incapacidad para construir un discurso propio, sólido y se refugian literalmente “en lo que caiga”. Realmente me parece muy humillante para ellos esta forma de reverenciar al europeo aceptando sus limosnas sólo porque les dice lo que quieren escuchar; además de inmediato surge el ya también achicharrado postulado de “el autoritarismo” que, grábenlo en su cabeza: no existe en México en este momento.

Características de un régimen autoritario:

A) Régimen que suele contar con el apoyo de una élite poderosa (entre el 60 y 70 por ciento de aprobación por parte del electorado no es una élite).

B) La voluntad del autoritario se respeta por encima de las leyes. (La lluvia de amparos contra toda la obra pública propuesta por el mandatario se está peleando en tribunales, no en Palacio Nacional).

C) La oposición está silenciada o amenazada utilizando la fuerza física (¿la palabra desde Palacio Nacional es igual a metralletas o simplemente la oposición es incapaz de responder?).

Éste es el problema real de México, la debilidad de la oposición:

Una oposición sin liderazgos, desarticulada, atrapada en una letanía igual a la de Las Posadas: Somos Venezuela, Ora Pronobis. AMLO es dictador, Ora Pronobis. No hay vacunas, Ora Pronobis.
El Kks, Ora Pronobis… Una oposición malinchista, ingenua hasta en su “inteligencia” (¿Creen permear a la población con un manifiesto firmado por quién sabe quién pero con la arrogancia suficiente para autonombrarse intelectuales?, ¿Quién es Héctor de Mauleón?, ¿Hará eco en algún ciudadano un tal Martín Moreno que llama al electorado “indios ignorantes?, ¿De verdad creen tener algún tipo de impacto social dramatizando desde la ficción del “nos quieren callar”?).

En síntesis, el Presidente sigue con la batuta no por el poder de un arma de fuego vamos, ni siquiera un rastrillo de rasurar sin filo de esos Marca Libre. Lo sigue teniendo porque su oposición carece de un discurso lógico, coherente, convincente, que sostenga evidencia en mano y ante sus carencias, recurre al viejo truco barato de la victimización: nos quieren callar.

La palabra es poderosa si la sabes utilizar pero la oposición, no sabe cómo utilizarla. Entre “no quieren que hablemos” y “no sé qué decir” hay un océano de diferencia y hoy la oposición no sabe qué decir.

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