Medios de comunicación: de la mentira al ridículo.

Por: Rafael Redondo
@redondo_rafa

La información es la fuente de nuestras percepciones. Si la información está distorsionada o es falsa lo mismo pasará con nuestra percepción.
La sustitución del periodismo por la militancia en la que están metidos los medios de comunicación puede tener repercusiones muy graves incluso para nuestra salud; hay gente que de verdad vive en la angustia porque cree que México está a dos minutos de convertirse en Nicaragua aunque la realidad es absolutamente diferente.

Ya sabemos quiénes son los periodistas y articulistas más “chafa”, quién se dedica al proselitismo y no al periodismo, cuál doctorado es “todo terreno” y cree que domina todo el saber humano. Ante su falta de ética y profesionalismo no asumida esta semana la realidad los alcanzó y cayeron en el punto más bajo de su arrogancia, hacer el ridículo.

Revisemos algunos de los casos:

Ridículo 1: Medios y comunicadores publican lo siguiente: “Estudio de la UNAM confirma presencia de bacteria causante del hongo negro en el aire de la Ciudad de México”
Estaban haciendo referencia falsa, a un estudio realizado por científicas de la UNAM que tiene por nombre “Estudio aerobiológico de comunidades bacterianas y fúngicas en la atmósfera de la Ciudad de México”. Fue tal el revuelo que la UNAM tuvo que salir a desmentirlos y las científicas escribieron esta recomendación a los medios de comunicación que dice con todas sus letras: “Lamentamos que modifiquen sus titulares sin cuidar el rigor científico y promuevan la desinformación”.

La primera pregunta que me surgió al ver este desastre mediático fue: ¿De verdad los “periodistas”, “articulistas” y “editores” o “jefes de información” que se han cansado de criticar a Gatell creen estar a su altura aunque no saben diferenciar una bacteria de un hongo y peor aún, ni siquiera saben interpretar un comunicado que en términos llanos debería ser su área de experiencia?

Ridículo 2: Un tal Vampipe señala que a la estructura del recién inaugurado Cablebús le faltan pernos. El hombre resultó ser todo un experto en estructuras al grado que el Gobierno de la Ciudad de México tuvo que salir a desmentirlo porque este sujeto tomó fotos de la estructura sí, pero de una carpa levantada para el evento de inauguración. ¿Y los medios toman a este Chiquidrácula contemporáneo como fuente fidedigna?

Ridículo 3: Artículo 19 publica en Twitter su posicionamiento ideológico (¿Artículo 19 hace periodismo, es una secta religiosa o partido político? Ya no me queda claro) sobre las manifestaciones en Cuba pero, ilustra con una imagen del Cairo. ¿De verdad no se dieron cuenta? Lo dudo mucho.

Ridículo 4: Diego Ruzzarin entrevista a otro personaje que de payasito saltó a líder ideológico de la derecha, Chumel Torres. Cuando se le preguntó sobre su postura política resulta que para él la Izquierda está mezclada con la Derecha pero con el Liberalismo, la comunidad LGBTTTI, el individuo y sólo le faltó poner como ingrediente de la vinagreta una telenovela de Lucerito.
Alguien de sus seguidores que tanta credibilidad le otorgan, ¿me pueda explicar qué es ese “revoltijo”?

Tenemos en los medios desde militancia velada tan mal elaborada que buena parte de la ciudadanía se da cuenta de sus tretas, comunicadores de la vieja escuela que se aferran al barco a punto de hundirse, gente que cree saberlo todo y lo mismo son expertos en Física Termonuclear que en la historia del cómic mexicano pasando por “no tengo ni idea qué es el socialismo pero el asunto es hacer mitote”. Sin embargo, llegar al nivel de no saber ni contratar a sus editores o darle espacio a personajes de tan bajo perfil como Vampipe o Chumel es de verdad humillante y tengo el presentimiento de que aún nos falta mucho para descubrir lo que hay en el fondo del pozo porque estos ridículos monumentales no tienen para cuándo parar.

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