La verdad os hará libres

Hoy en su conferencia matutina el Presidente López Obrador inauguró la muy esperada sección de “quién es quién en las mentiras”, dedicada a exhibir notas informativas falsas o tergiversadas publicadas en los medios de difusión, así como mensajes editoriales que son replicados y comentados por periodistas, opinadores, intelectuales asintomáticos, o personas de cierta fama pública.

El objetivo de este ejercicio, es presentar públicamente esas notas falsas a fin de desmentirlas y de estigmatizar así la mentira.

Es divertido ver como los medios y sujetos aludidos se sienten agredidos, denostados e insultados por este ejercicio, alegando que es un ataque contra la libertad de expresión, como si darles a sus mentiras una difusión que nunca hubieran tenido de otra manera, fuera coartar la libertad de expresión.

Al contrario, si alguien publica una idea, una nota o un comentario, su difusión en las mañaneras implica por sí misma que su libertad de expresión sea promovida e impulsada a niveles que ni ellos esperaban. ¿Cómo pueden decir entonces que ésta se está intentando coartar, cuando en realidad se promueve en forma muy relevante?

Lo que en realidad les molesta es que sus falsedades se desmientan, respondiéndoles con la verdad, quedando exhibidos como personajes sin escrúpulos, sin moral, sin integridad y en el mejor de los casos sin rigor periodístico.

¿Y qué esperaban? Ellos son los que prostituyen la libertad de expresión con sus mentiras, llevándola al nivel de libertinaje y de agresión en contra de quienes los leen o los escuchan. Una buena proporción de las falsedades que difunden son dañinas y hasta peligrosas para la salud mental y en ocasiones para la integridad física de quienes les creen.

Para quienes llevamos años realizando esta función, sabemos que desmentir información falsa es un ejercicio de salud pública que ayuda al desarrollo de la consciencia, permite a los ciudadanos contar con elementos veraces que les permiten tomar decisiones inteligentes y percibir la realidad con base en hechos reales, que gradualmente va creando una consciencia colectiva orientada a la búsqueda del bien común.

Sin embargo los medios de mayor audiencia, han sido secuestrados por los intereses de grupos con cantidades ingentes de dinero desde hace décadas y se han dedicado a intentar evitar que la verdad sobre los hechos sea conocida por los ciudadanos, a fin de que estos grupos puedan manipularlos con facilidad, como lo expone magistralmente el documentalista Daniel Marmolejo en su 4º capítulo de la serie Guerra Híbrida que acaba de estrenarse ayer y que junto con los 3 anteriores nadie debería dejar de ver.

Los medios que nos hemos dedicado a desmentir noticias falsas, aunque hemos crecido exponencialmente, alcanzamos una audiencia limitada si se compara con la que tienen 15 o 20 medios tradicionales, junto con algunos sujetos sin escrúpulos de ninguna índole, haciendo campañas de noticias falsas en nado sincronizado.

Por eso celebramos que el Gobierno de México se sume a este ejercicio aprovechando su gran cobertura a través de las conferencias matutinas del Presidente, algo que no solamente opera en favor de la verdadera libertad de expresión, sino de la salud pública de la sociedad y la salud mental de cada uno de sus integrantes.

Como dijo Jesucristo hace unos 2 mil años: “La Verdad os hará libres”.