La oposición y el INE

En el proceso electoral que se está llevando a cabo en nuestro país y cuyo clímax será representado por la participación ciudadana el 6 de junio, mediante la votación a través de la cual elegiremos como gobernadores, legisladores, alcaldes y funcionarios locales a miles de candidatos, hemos presenciado muchas candidaturas controvertidas.

Especialmente dentro del movimiento representado por los partidos Morena y PT se han escuchado infinidad de quejas, opiniones, disertaciones filosóficas, debates, berrinches intelectuales y explicaciones hasta esotéricas sobre la conveniencia de postular o no a una buena cantidad de candidatos de todos los niveles.

Mucha de la atención de la opinión pública se ha concentrado en los candidatos seleccionados por la izquierda, pero fue hasta que el INE decidió participar como miembro de la oposición para perjudicar a 40 de ellos, retirándoles candidaturas en un acto de franca violación a sus derechos, favoreciendo decididamente a la oposición, que comenzamos a ponerle verdadera atención a sus candidatos y a las actividades irregulares que ya están llevando a cabo.

Además de actores, actrices, cantantes, reinas de belleza, luchadores, boxeadores y todo tipo de ciudadanos que la oposición percibe como personajes que podrían acarrearle algo de popularidad, sin considerar lo impreparados que puedan estar para desempeñar su función en caso de ganar las elecciones, estamos viendo algunos ejemplos que son verdaderos símbolos de lo que los partidos de la oposición representan en realidad.

Tenemos el ejemplo de Movimiento Ciudadano, partido que decidió no juntarse en alianza con el PRI, PAN y PRD para ver si conservando su máscara de hipocresía, podía quitarle algunos puntitos de preferencia electoral que iban a perder estos 3 por juntarse.

En Nuevo León postularon al hijo de Luis Donaldo Colosio para la alcaldía de Monterrey, quien ha declarado públicamente ser protegido de Salinas, líder espiritual de la secta neoliberal del PRI, saqueadora y corrupta, además de cabeza del gobierno que asesino al padre del candidato en 1993. Así es que Movimiento Ciudadano forma parte de esa mafia disfrazándose de independiente. Allá este candidato con su consciencia.

Ese mismo partido postula como candidato a la gubernatura de Nuevo León a su exsenador Samuel García, quien públicamente declara que su mamá, su papá y su hermana están aportando 20 millones de pesos para su campaña sin importar que gane o pierda y sin explicar cómo les devolvería su inversión si ganara.

Para todos era extraño que una familia trabajadora y exitosa, estuviera dispuesta a tirar a la basura 20 millones de pesos sin despeinarse, en caso de que el muchacho pierda la gubernatura, hasta que nos enteramos de la estrecha relación de esa familia con miembros del Cartel del Golfo. Una curiosa coincidencia.

Entre otras bellezas el PAN se distinguió por postular como candidata a gobernadora de Chihuahua a Maru Campos, una exfuncionaria del gobierno de César Duarte que fue acusada y vinculada a proceso penal, por recibir dinero sucio de la partida secreta de ese gobernador delincuente, habiendo 34 recibos con su firma autentificada pericialmente para probarlo.

Pero la cereza del pastel la dieron juntos el PAN y el PRI en Tabasco postulando como candidato a la alcaldía de Villahermosa a Andrés Granier, un exgobernador de ese Estado que fue acusado y encarcelado 5 años por haberse robado el dinero del presupuesto público cuando gobernó. Nadie podría sentirse engañado si vota por él y termina robándose el presupuesto otra vez.

Lejos de escandalizarnos, hay que estar conscientes que estos nombramientos no son una locura de la oposición, son verdaderos actos de congruencia política que sí representan de verdad la naturaleza de cada uno de esos partidos. Probablemente con los actores y boxeadores intenten engañar a los votantes, pero no con éstos. El que vote por ellos ya sabe muy bien a qué le tira. No hay ninguna duda. Y mientras, el INE anda desesperado retirándole candidaturas a Morena.

Como dijo el dramaturgo francés Jean Baptiste Racine: “Mi única esperanza radica en mi desesperación”.