¡Es un hecho histórico! ¡Internet para todos!

El camino que actualmente siguen los grupos conservadores mexicanos, es accidentado por sí mismo. Después de la estrepitosa derrota sufrida el pasado primero de julio, poco de la edificación construida durante décadas, ha quedado en pie.
La fuerza política que manejaban a su antojo, mediante el control de los partidos PRI y PAN, se perdió casi por completo.
A diario escuchamos a expresidentes lloriquear por lo que ellos llaman “la destrucción del Estado de derecho y las instituciones democráticas”, que no son otra cosa que los instrumentos que crearon para saquear y empobrecer al país.
Oímos también a intelectuales, viejos políticos y comentócratas declarar que la nación va rumbo al caos y que los efectos de las políticas que implementa la Cuarta Transformación, no tardan en aparecer.
Llevamos siete meses de profecías incumplidas. El gobierno de López Obrador marcha fuerte y la confianza social en el proyecto de cambio, no disminuye entre una sociedad despierta y activa.
Todos estos referentes tienen que ver con algo que anunció hoy el presidente de México. Pero antes, hay que agregar algo más.

En tiempos pasados, los conservadores disfrutaban de algo que hoy han perdido totalmente. Algo que constituyó la base de su fuerza y cimentó a los partidos que los representaron políticamente.
Ese algo, es un tipo de individuo, con una formación sólida, culto, analítico, con amplio conocimiento de lo que sucede en el país y en el mundo. Pero, sobre todo, con visión de futuro, que sabía adaptarse a los cambios y proponer alternativas válidas, acordes con el momento que se vivía.

Estamos hablando de teóricos, de pensadores, que elaboraban las bases del proyecto que defendería la causa conservadora, no solo en el presente, sino en el futuro inmediato.
Pensemos en el pasado conservador, con una figura como la de Lucas Alamán, que sentó las bases del conservadurismo después de la independencia. Una figura culta, inteligente y capaz, que dio vida al proyecto de la derecha, desde la naciente independencia, hasta la conclusión del segundo imperio.

Más cerca de nosotros se encuentra gente como Gómez Morín y Jesús Reyes Heroles, que edificaron las bases del panismo y el priismo modernos. Edificios que fueron eficientes por décadas y que hoy mueren, ante el avance imparable de la Cuarta Transformación.
Estos ideólogos, hicieron un trabajo de calidad y prueba de ellos, es la vitalidad que disfrutaron sus creaciones, durante tantos años.
Hoy que la derrota de esas formas, ya caducas, precipita al conservadurismo a terrenos donde no existen señalamientos que indiquen la ruta correcta a seguir, les está negado entender que no habrá sendero seguro para ellos, mientras no encuentren a alguien que diseñe su nuevo mapa político.

La derecha carece de pensadores en este momento. Olvídense de Krauze, que es bueno para apropiarse de publicaciones ajenas, crear uno que otro complot fallido y otras suciedades del mismo estilo. No tiene la formación ni el talento para diseñar un programa que impulse al proyecto político que requieren los conservadores.
Jesús Silva Herzog, es bueno con la pluma, con la idea inmediata y la retórica ampulosa, pero carece de la facultad para estructurar una base sólida que sirva como plataforma ideológica.
Y de ahí en adelante, todos los demás pensadores de la derecha, estás peor. No hay calidad, no obstante que la mayoría de ellos, estudiaron en colegios extranjeros y presumen maestrías y doctorados que avalan su excelente preparación neoliberal.
Dicho esto, pasemos a ver que anunció el presidente de México el día de hoy.
Ya está creada la empresa, dependiente de la Comisión Federal de Electricidad, que realizará los trabajos necesarios, para proporcionar a todos los rincones del país, el servicio de Internet.
Esta hazaña, será histórica. Quizá uno de los mayores logros de la Cuarta Transformación.
Dar comunicación, vía internet a todos los mexicanos, tiene infinidad de implicaciones. De la mayoría de ellas, se ha hablado suficiente. Acceso a los programas sociales, dispersión de recursos personalizados a quienes menos tienen, cobros a menores tasas para quienes envían dinero desde el extranjero, atención médica más ágil, etc.
La llegada de internet a todo el país, tiene un impacto positivo en la vida nacional.
México será otro, en muy pocos años.

Los conservadores asisten al desarrollo de estos acontecimientos, sin alcanzar a comprender el gran problema que esto significa para ellos. Es la puntilla a sus aspiraciones por recuperar el poder en el corto plazo.
Hasta antes del fatídico primero de julio para ellos y aún hoy en día, aunque en forma más restringida, el control de los medios de comunicación, era el arma poderosa que usaba la derecha para atacar y desacreditar a sus oponentes.
¿Quién no recuerda la total supremacía de Televisa, en cuanto al manejo de la información en el país? No había otra opción. Lo que decía Televisa era verdad histórica. Así quedaba registrado.

Habiendo cobertura total de internet, las redes sociales se vuelven el referente noticioso por excelencia. Y los conservadores para nada pintan en la difusión de la realidad nacional, en estos nuevos espacios de información.
Uno no se explica como Carlos Slim y otros connotados empresarios, no se dieron cuenta de que, con la entrada de esta nueva empresa, al campo de la red de comunicaciones, vía internet, pierden totalmente el control social que ejercieron por décadas.

Al parecer, los empresarios mexicanos son buenos para hacer dinero, pero no tienen mucha idea de las implicaciones futuras de una política social, que les quita de las manos el control de una vía de comunicación tan importante.
Por eso la idea de que los conservadores caminan actualmente sin cabeza. Hay muchas manos que pretenden golpear y arañar. Muchas piernas que patean y pretenden tropezar a la Cuarta Transformación. Pero no existe la cabeza, el cerebro que conduzca a esos miembros de manera armónica y hacía un fin adecuado.

Por eso es que el proyecto de la Cuarta Transformación camina, sin demasiados problemas, hacia un futuro bien planeado.
López Obrador tiene bien definido el rumbo y el camino. Y esta ruta es del gusto de los mexicanos.
Por lo que puede verse, el conservadurismo va a dilatar años en reestructurarse y todavía un poco más en poder aspirar a gobernar el país.


Su imagen actual, es similar al de la cucaracha a la que le pisaron la cabeza y trata inútilmente de escapar a su destino, moviendo lo que le queda cuerpo, sin dirección alguna.
Mal para ellos, pero muy sano, en estos momentos, para el país.

Malthus Gamba