La deuda en sexenios de Fox y Calderón

El presidente de lo que queda del PAN, Marko Cortés, acaba de declarar que el gobierno actual endeudará más al país porque está solicitando un techo de endeudamiento superior al que el Congreso autorizó para 2021. Ya se ve como algo normal el hecho de que este personaje emita opiniones con el único fundamento de su propia ocurrencia, y con el evidente desconocimiento del tema sobre el que declara. Sin embargo, su muy oportuna intervención nos permite recordar el desempeño que tuvieron los dos gobiernos panistas en relación con el tema de la deuda, que fue uno de los distintivos más absolutos de estupidez, derroche, cinismo e incompetencia administrativa.

Cuando Zedillo dejó el gobierno en el año 2000, la deuda pública era equivalente a 1.33 billones de pesos, habiendo sido incrementada por este expresidente a más del doble de la que recibió cuando entró. Así la recibió Vicente Fox al tomar posesión. Cuando salió Calderón en 2012, doce años después de los desastrosos sexenios gobernados por panistas, la deuda era ya de 5.36 billones; es decir, que estos dos endeudaron al país con 4.03 billones de pesos adicionales a los que debíamos cuando entraron, implicando un crecimiento de la deuda equivalente a 303%.

Para tener una idea más clara, cuando entró Fox la deuda pública representaba un 10% del Producto Interno Bruto del país; cuando terminó Calderón ya era equivalente a un 33% del mismo. Es decir, el PIB que es lo que producimos anualmente todos los mexicanos, creció en esos 12 años en una cantidad igual a 3.2 billones de pesos, pero la deuda que contrajeron estos dos expresidentes corruptos e ineptos aumentó en 4 billones.

En conclusión el PIB no sólo no creció durante sus mandatos, sino que en términos reales disminuyó en -23%.

El tamaño real de la economía del país disminuyó casi una cuarta parte del tamaño que tenía cuando Fox recibió el gobierno, en relación con el tamaño en que la dejó Calderón. Lo más increíble del asunto es que nadie sabemos qué hicieron con el dinero.

Difícilmente alguien puede recordar alguna obra, algún programa, o algún legado que cualquiera de estos dos haya dejado después de gastarse 4 billones de pesos de deuda adicional a la que recibieron. De Calderón sólo recordamos media barda de una refinería que nunca hizo, y una estela de luz que nunca sirvió para maldita la cosa.

En este gobierno se ha contratado deuda en condiciones mejores a las que estos dos subnormales y el otro petimetre de Peña Nieto habían comprometido; con menores intereses y plazos mayores. Esto nos ha permitido restructurar los montos de la deuda y del servicio de la misma para que hoy, en vez de pagar 750 mil millones de pesos anuales de intereses y gastos de la deuda que se tenían que pagar en 2018, solamente estemos pagando 442 mil millones. Con la deuda que se contrata se paga la que estos expresidentes corruptos habían documentado a intereses altos y se consigue así disminuir lo que se tiene que pagar cada año.

Hoy el nivel de la deuda en relación con el PIB es de 52%, uno por ciento menos del nivel al que lo dejó Peña Nieto cuando salió, pero hay que tomar en cuenta que el PIB disminuyó sensiblemente durante 2020, lo cual significa que el monto de la deuda también lo hizo.

Gracias Marko Cortés por permitirnos aclarar el punto.