Juicio a expresidentes: La deuda pendiente

Por. Diego Iván López Miguel
Twitter: @DiegoI_Lopez

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) firmó la solicitud al Senado de la República para que se convoque a una consulta popular sobre la posibilidad de enjuiciar a los expresidentes y leyó la pregunta que se haría a los ciudadanos: “¿Está de acuerdo o no con que las autoridades competentes con apego a las leyes y procedimientos aplicables investiguen y en su caso sancionen la presunta comisión de delitos por parte de los expresidentes Carlos Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo Ponce de León, Vicente Fox Quesada, Felipe Calderón Hinojosa y Enrique Peña Nieto antes, durante y después de sus respectivas gestiones?”.

López Obrador comentó que la solicitud la presentaba al Senado para que se turne a la Comisión de Gobernación y en su caso a las comisiones que correspondan para su análisis, dictamen y cumplimiento de las etapas procesales correspondientes. Además sentenció que no será tapadera de acciones del pasado, pero tampoco impulsa a represalias contra nadie, no es su fuerte la venganza, señaló.

En una extensa exposición de motivos que presentó en su conferencia matutina, AMLO dijo que el periodo neoliberal se caracterizó por la concentración desmesurada de la riqueza, quebrantos monumentales al erario, privatizaciones de los bienes públicos, corrupción generalizada, procesos electorales viciados y prácticas gubernamentales que desembocaron a un crecimiento de la violencia, la inseguridad pública, la violación masiva de los derechos humanos, la impunidad como norma y el quebranto del Estado de derecho en extensas zonas del país. A continuación un breve resumen del gobierno de los últimos 5 expresidentes que estarían sujetos a juicio.

Carlos Salinas de Gortari (1988-1994)
Salinas de Gortari llegó a la presidencia con un gabinete de tecnócratas – economistas con posgrados en universidades norteamericanas de prestigio- para darle continuidad al proyecto neoliberal, comenzó el proceso que condujo a desmantelar y privatizar las instituciones.
Para legitimarse en la presidencia, Salinas encarceló al líder sindical petrolero Joaquín Hernández Galicia “La Quina” y meses después al narcotraficante más buscado en México y Estados Unidos, Miguel Ángel Félix Gallardo, líder del Cártel de Guadalajara.

El sexenio Salinista fue marcado por las privatizaciones de las paraestatales: Telmex, Altos Hornos de Mexico, Imevisión y la Banca Nacional, cecidas a empresarios cercanos al presidente Salinas.
La desigualdad social se profundizó y se creo el Programa Nacional de Solidaridad para tratar de contrarrestarla. Hacia el final del mandato de Salinas se firmó el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLC/NAFTA), asimismo surgió en Chiapas el movimiento del Ejercicio Zapatista de Liberación Nacional, el EZLN.
Los años de 1993 y 1994 serán recordados por una serie de asesinatos en la cúpula del poder, el Cardenal Posadas Ocampo fue asesinado en el Aeropuerto Internacional de Guadalajara, también fueron ejecutados Francisco Ruiz Massieu, cuñado del presidente Salinas de Gortari y Luis Donaldo Colosio, candidato del PRI a la presidencia. La muerte de Colosio provocó una crisis interna en el Revolucionario Institucional, el presidente saliente eligió para su sucesión a un tecnócrata de bajo perfil en su equipo, Ernesto Zedillo Ponce de León.

Ernesto Zedillo Ponce de León (1994-2000)
Después de asumir la presidencia de la República, Ernesto Zedillo enfrentó la peor crisis económica en la historia de México, “El error de diciembre” debido a la falta de reservas internacionales que provocó la devaluación del peso. Zedillo y Salinas se culparon mutuamente, ambos se distanciaron y tiempo después, el gobierno mexicano arrestó al hermano incómodo del expresidente, Raúl Salinas de Gortari por enriquecimiento ilícito. La crisis económica fue superada con la intervención de Washington y del Fondo Monetario Internacional (FMI).
A la deuda adquirida, se sumó el FOBAPROA, en donde el gobierno zedillista intervino para el rescate de la banca, deuda que se hizo pública y se sigue pagando actualmente. El debacle económico, el crecimiento de la pobreza y las masacres en Acteal y Aguas Blancas llevaron al PRI a perder las elecciones presidenciales por primera vez en su historia, Zedillo cedería la silla del águila al candidato del PAN, Vicente Fox Quesada.

Vicente Fox Quesada (2000-2006)
Vicente Fox llegó al Ejecutivo Federal de forma inédita, después de la hegemonía priísta de 71 años. Fox se mostraba como un personaje que podría darle un cambio y el ánimo de esperanza a un país tan lastimado por el régimen priísta. De a botas y a caballo logró arrebatarle al PRI la presidencia. Como presidente siguió las políticas económicas neoliberales que sus antecesores priístas y empezó a consolidarse una buena relación con George W. Bush quien le imponía la agenda a Fox Quesada, como quedó demostrado con el “Comes y te vas” al exmandatario cubano, Fidel Castro.
Durante la administración foxista se promovió una reforma fiscal que contemplaba gravar con IVA el consumo de alimentos, medicinas, libros y colegiaturas. Propuesta que fue rechazada. Contrajo nupcias con su vocera, Martha Sahagún con la que cogobernó en gran parte de su sexenio. Los hijos de Martha Sahagún fueron beneficiados por contratos y licitaciones en sus empresas, causando un gran daño al horario público. Oceanografía y “Amigos de Fox” encumbraron a plenitud la corrupción en el sexenio.
El conflicto que sostuvo Vicente Fox en contra del entonces Jefe de Gobierno del Distrito Federal, Andrés Manuel López Obrador terminó por dañar a las instituciones que imparten la democracia. Primero fue el proceso del desafuero que trataba de sacar a AMLO de su aspiración presidencial, pero tuvo un efecto favorable para el tabasqueño y lidereaba las principales encuestas y sondeos. El aparato del Estado, cúpulas empresariales y medios de comunicación se volcaron a favor del candidato de Acción Nacional, Felipe Calderón. Se consolidó el fraude electoral del 2006 y llegó por la puerta de atrás FCH.

Felipe Calderón Hinojosa (2006-2012)
Felipe Calderón llegó a la presidencia de la República ante un cuestionable proceso electoral, para legitimarse emprendió una “guerra” en contra del crimen organizado; los desplazados, desaparecidos y asesinatos se contaron por miles. La sangre corrió a lo largo y ancho del país. El exsecretario de Seguridad Pública y mano derecha de FCH, Genaro García Luna se encuentra preso en Estados Unidos y enfrentará su proceso por su presunta colaboración y protección al Cártel de Sinaloa durante el calderonato.
Los crímenes de lesa humanidad y la violación a los derechos humanos durante el sexenio calderonista estuvieron por todo territorio nacional. Al sexenio fúnebre de Calderón Hinojosa se sumaron escándalos de corrupción como lo fue la construcción de la Estela de Luz, la adquisición del avión presidencial y el desfalco a Petróleos Mexicanos (Pemex) por mil 935 millones de pesos en el Complejo Etileno XXI a cambio de privilegios para las empresas Braskem (asociada a Odebrecht) e Idesa.

La muerte de los exsecretarios de Gobernación Juan Camilo Mouriño y Francisco Blake Mora en accidentes aéreos levantaron sospechas sobre un posible atentado en ambos casos. El incendio en la Guardería ABC, ocurrido en Hermosillo, Sonora, ocasionó la muerte de 49 niñas y niños y heridas en 76 más, fue un fuerte golpe mediático para FCH, por el vínculo familiar de la propietaria de la guardería y su esposa, Margarita Zavala. Otro de los casos de impunidad que sigue sin esclarecerse fue el montaje realizado por Carlos Loret de Mola y García Luna en contra de Florence Cassez, de nacionalidad francesa y señalada por presuntamente ser secuestradora.
Durante el calderonismo se dio un decreto presidencial para la extinción de Luz y Fuerza del Centro que dejó a 44 mil trabajadores sin empleo e iniciaron las protestas del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME). Otro caso emblemático fue el de Mexicana de Aviación que suspendió sus vuelos por su situación financiera. El sexenio de Felipe Calderón será recordado por el derramamiento de sangre y la pérdida de vidas humanas; desde casos como Villa de Sálvarcar en donde un comando armado asesinó a 17 jóvenes en una fiesta hasta el hallazgo de 72 cadáveres de migrantes centroamericanos en San Fernando, Tamaulipas.

Enrique Peña Nieto (2012-2018)
La docena trágica de la derecha -Vicente Fox y Felipe Calderón- trajo de vuelta al PRI a Los Pinos. Enrique Peña Nieto empezó su carrera política en el Estado de México, fue gobernador en el periodo 2005-2011, sobrino del ex gobernador Arturo Montiel y perteneciente al grupo Atlacomulco, empezó a construir su candidatura presidencial con el apoyo de distintos gobernadores priistas y con los recursos públicos del estado que gobernó, además contrajo nupcias con la actriz Angélica Rivera “La gaviota” y se encumbró con ayuda de Televisa a la presidencia.
El regreso del PRI fue visto con buenos ojos ante los gobiernos y la prensa extranjera, la revista Time publicó en su portada “Saving México”, después de que el gobierno federal dio a conocer un cúmulo de “Reformas Estructurales” en los sectores energético, educativo, fiscal, telecomunicaciones, impartición de justicia y programas sociales para combatir la pobreza. Las reformas fueron aprobadas por los distintos partidos políticos en lo que se conoció como “El pacto por México”. Por su importancia destacó la Reforma Energética, se quitó el candado constitucional para la inversión privada nacional y extranjera.
La Reforma Educativa puso en predicamento al gobierno peñista, pese a encarcelar a la líder sindical, Elba Esther Gordillo, la resistencia del CNTE y las constantes manifestaciones violentas, desataron el autoritarismo priísta. El punto culminante fue la desaparición de 43 jóvenes estudiantes de la Escuela Normal de Ayotzinapa, ese momento en el 2016 marcó el sexenio del presidente Peña. Casos como la Estafa Maestra en SEDESOL, la Casa Blanca de su esposa, Angélica Rivera y los constantes contratos sin licitar fueron duros golpes para el ejecutivo federal.
El poco crecimiento económico, el aumento de la violencia generaliza en todo el país, la devaluación del peso y la duplicación de la deuda pública, “el gasolinazo”, los escándalos de corrupción y el nepotismo, gobernadores como Javier Duarte que dejaron en la quiebra a sus estados propiciaron el repudio de la sociedad mexicana a la clase gobernante. La visita del entonces candidato presidencial Donald Trump a Los Pinos y la actitud sumisa del presidente mexicano fueron un revés para la posible candidatura del canciller Luis Videgaray, en su lugar José Antonio Meade, tenía la difícil tarea de preservar el poder ejecutivo. El tsunami lopezobradorista dejó relegado al PRI, perdiendo la presidencia, gobernaturas y escaños en el congreso de la unión.

Los traidores
El juicio a los 5 expresidentes representa una oportunidad histórica para México. Es el momento de saldar una deuda para el pueblo que tiene “hambre y sed de justicia”. El cambio de régimen representa una lucha en contra de las viejas prácticas y vicios de la clase politica mexicana. Los 5 exmandatarios tienen en común su tradición a la patria, delito por el cuál podrían ser juzgados.

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