Hombres, marros y sopletes… pero el muro cumplió su función: AMLO

Después de las protestas plagadas de violencia por el Día Internacional de la Mujer, el presidente Andrés Manuel López Obrador afirmó que el “muro” que impedía que el Palacio Nacional fuera tomado ayudó “porque evidentemente lo querían vandalizar”, añadiendo que hubo “hombres también, como siempre, provocadores, infiltrados”.

El primer mandatario confirmó esta mañana que en las movilizaciones de ayer en el Zócalo capitalino, sí hubo hombres, provocadores que usaron marros y sopletes para tratar de derribar la valla.

Durante su conferencia matutina expresó que “se pudo evadir el acoso, que no se cayó en la trampa de la violencia del día de ayer y que se resistió frente a la provocación” y por ello agradeció a “los encargados de la seguridad de la ciudad, de manera especial a las mujeres policía, que resistieron estoicamente la agresión y que no cayeron en la provocación”.

“Se puede decir que fueron agredidas y no se agredió a manifestantes, a quienes protestaron. También celebro que haya ayudado el muro porque fue evidente que querían vandalizar el Palacio Nacional”, aseguró el Presidente. Señaló además que si no se instalaba “el muro, se hubiera puesto en riesgo a mucha gente”, a quienes protestaron, entre ellos, “hombres también, como siempre, provocadores, infiltrados, y se hubiese puesto frente a frente con las mujeres policías y hubiese habido muchos riesgos”.

“Es justo luchar por a igualdad de las mujeres, desde luego que se tiene que hacer todo para evitar la violencia contra las mujeres, lo que estamos haciendo como nunca, todos los días. Desde luego que se tiene que luchar por la igualdad de hombres y mujeres combatiendo la pobreza, enfrentando el racismo, la discriminación. Todos los días. Eso es la transformación. Por eso sostengo que en este movimiento si hay mujeres que sinceramente defienden la causa de la igualdad, también hay muchos infiltrados con otro propósito. Lo que quieren es debilitar al Gobierno, debilitar al Presiente”, subrayó.

Este mismo lunes, la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México (SSC-CdMx) reveló que cuenta con evidencia videográfica de la infiltración de hombres en las manifestaciones, que forman parte de los grupos violentos que agredieron insistentemente a las mujeres policías utilizando varillas y martillos, cometiendo además otros actos vandálicos.

En una publicación de Twitter, la SSC-CdMx abundó que se registró la participación de al menos un hombre en diversos actos vandálicos a varios locales durante el recorrido de la marcha.

Por otra parte, la Subsecretaria de Desarrollo Institucional, Marcela Figueroa, confirmó que a lo largo de la manifestación se identificaron hombres infiltrados que agredieron al persona policial femenino que se encontraba en resguardo de la manifestación, reiterando en conferencia de prensa que fueron precisamente esos hombres los que encabezaron las agresiones, que dejaron un saldo de 62 funcionarias y 19 civiles heridas.

“19 policías y una civil requirieron hospitalización. Por fortuna, están todas estables”, precisó Figueroa, que a continuación detalló que tres de las heridas requirieron el uso de un collarín y otras tres se encuentran con un brazo inmovilizado, mientras que dos mas requieren reposo al no poder caminar por las lesiones, dejando claro que ninguna requirió permanecer hospitalizada y todas seguirán tratamiento médico en sus domicilios.

En posterior mensaje, la Secretaría de Seguridad Ciudadana aclaró que las mujeres policías que participaron en la marcha no portan ningún tipo de armas, ni de fuego ni de balas de goma, gases o químicos y sólo utilizan equipo de protección personal, como medida de contención.

Ante la inédita violencia ejercida por las manifestantes contra las mujeres policía que resguardaban el Palacio Nacional después de que parte de la valla destinada a contener el embate, llegando incluso las y los que protestaban en el tumulto, a prender fuego a la barrera policiaca, se hizo necesario un intento de dispersar la manifestación un poco para calmar los ánimos, utilizando reguladas cantidades de gas pimienta, lo que las agresoras denunciaron como “represión”.

Las manifestaciones por el Día Internacional de la Mujer en la cápita de México, en cuyo centro histórico se movilizaron algunos cientos de mujeres para, supuestamente denunciar la violencia de género que azota al país, estuvieron en todo caso marcadas por los disturbios y la extrema violencia de los grupos manifestantes contra la propiedad privada, la propiedad de la Nación y, sobre todo, contra las personas que, ya por protección o por simplemente encontrarse en el lugar, sufrieron la furia incontrolable de quienes dicen buscar que se acabe la violencia contra las mujeres, obligando a las fuerzas del orden a utilizar medios de dispersión que ayudaran a calamar un poco el ambiente belicoso.

El Presidente López Obrador insistió, ante preguntas reiteradas que “afortunadamente el muro ayudó a detener la provocación aunque traían sopletes, marros y martillos”, destacando que, sobre todo, no hubo daños graves a las personas.

“Desde luego sí, mujeres policías quemadas que están siendo atendidas, no graves, afortunadamente. Ni civiles ni policías graves. Salimos bien. Esto yo creo que muestra con claridad que somos distintos, que no somos represores, que se garantizan las libertades, se evita la violencia y vamos a seguir adelante con el proceso de transformación del país”, indicó.

El Ejecutivo Federal sostuvo que esto no sucedía antes, cuando estaban saqueando impunemente a México, que esto es nuevo. “Estas protestas en contra del Gobierno con la bandera del feminismo cuando en realidad todo está impulsado por el conservadurismo que está sintiendo afectados sus intereses y privilegios”.

Agregó que “hasta me extrañó que ahora los medios de información, como fue tan evidente la provocación, no salieron a defender a quienes se manifestaron con violencia como sucede en otros casos. No salieron a lanzarse en contra del Gobierno los medios nacionales. Los internacionales sí”.

López Obrador celebró el profesionalismo, la objetividad y que no se fomente la violencia aún con las diferencias existentes. “Digamos no a la violencia de manera rotunda”, invitó, pues ésta no se justifica bajo ninguna circunstancia, no hay razón alguna para el uso de la fuerza bruta.