FGR detiene a Gerardo Sosa Castelán por el presunto delito de lavado de dinero

La Fiscalía General de la República detuvo al ex presidente del patronato de la Universidad Autónoma de Hidalgo (UAEH), Gerardo Sosa Castelán, por cargos relacionados con el esquema de desvío de fondos federales, mediante la asignación de contratos fraudulentos.

De acuerdo con La Jornada, la captura se hizo en acatamiento a tres órdenes aprehensión solicitadas por la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), y cumplimentadas por la Sub Procuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada de la Fiscalía General de la República (FGR).

Las órdenes de aprehensión respectivas fueron libradas por los delitos de operaciones con recursos de procedencia ilícita, peculado y defraudación fiscal equiparada.

La detención de Sosa Castelán se realizó afuera de una tienda Oxxo en la alcaldía Miguel Hidalgo de la capital a las 10 de la mañana.

La Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de la Secretaría de Hacienda informó que las investigaciones del caso comenzaron desde el 2019 cuando esa instancia presentó tres denuncias contra Gerardo Sosa Castelán por movimientos inusuales en sus cuentas bancarias por un monto de 151 millones de dólares.

Sosa Castelán fue ingresado al Centro Federal de Readaptación Social Número 1, del Altiplano, en Almoloya de Juárez, Estado de México.

Cabe destacar que desde el año pasado, la UIF anunció que estaba investigando a Sosa Castelán y al Patronato de la UAEH, que ahora dirige, luego de que detectó diversas operaciones financieras con bancos suizos.

Por lo que le fueron aseguradas 224 cuentas bancarias, ante lo cual el afectado promovió varios amparos, logrando solo desbloquear algunos fondos para permitir el funcionamiento regular de la universidad.

El ahora detenido, también promovió diversos amparos “buscadores”, para detectar si había alguna orden de aprehensión en su contra, sin embargo, esta estrategia no le sirvió para evitar su detención.

Es señalado en una investigación conjunta entre la UIF y la DEA por blanquear dinero para un grupo de la delincuencia organizada en México, le imputan cerca de 250 millones de dólares y se presume que podría ser extraditado a Estados Unidos.

Con información de Proceso