Estos son los verdaderos intereses detrás de la portada contra AMLO de “The Economist”

En noviembre de 1956 el presidente Nasser de Egipto expropió el canal de Suez de manos británicas y francesas. Un canal que permitía el tránsito marítimo de mercancías hacia y desde el Mediterráneo, construido con fondos que los Rothschild le habían prestado a la corona británica.

En la cumbre que se llevó a cabo para dirimir esta controversia en la ciudad de Ginebra, Suiza, el MI-6, servicio de inteligencia británico que todos identificamos con James Bond, había ya preparado un plan para eliminar a Nasser en esa misma ciudad, pero como en la cumbre llegaron a un arreglo con los británicos, el plan se canceló.

Como lo confirma el investigador especialista Gordon Thomas en su libro “Al Servicio de su Majestad”, con más de 50 años de experiencia estudiando todos los servicios de inteligencia en el mundo, este mismo plan fue aplicado con éxito en París años después, para eliminar a la princesa Diana y a su amante Doddy Al Fayet, provocando un accidente en el puente de Las Almas, por haberse convertido una amenaza para los intereses de la corona británica.

Hay que entender que el brazo financiero de los intereses de esta élite política mundial es el dinero de la familia Rothschild, que hoy son dueños de Black Rock y socios mayoritarios de la revista The Economist entre otras muchas cosas.

El origen de la fortuna de esta familia viene desde el abuelo del actual Jacobo Rothschild, quien prestaba servicios de cobranza de impuestos para los príncipes europeos y a quienes les robaba una buena parte de los impuestos cobrados. Al tiempo se convirtieron en los principales inversionistas y manipuladores de las bolsas más importantes del mundo, en especial de la bolsa de Londres, donde terminaron siendo quienes determinaban todos los días por las mañanas cuál iba a ser el precio del oro en cada jornada.

Desde entonces, como parte de sus actividades, se han dedicado a financiar revueltas y revoluciones que depongan del poder a líderes incómodos para los intereses de sus empresas y de sus asociados, apoyados en el brazo operativo de la corona británica representado por el MI-6 y por otros servicios de inteligencia como la CIA de los Estados Unidos y el MOSAD de Israel.

Hoy son dueños del banco de inversión más grande del mundo, que administra activos por un valor superior a del Producto Interno Bruto de la gran mayoría de los países del planeta y cuyo negocio principal es el endeudamiento de países cuyas riquezas puedan saquear las empresas ligadas a los intereses de la corona británica y del neoliberalismo globalista.

En este contexto, la administración actual del Gobierno de México representa un obstáculo importante para sus intereses en nuestro país y una amenaza real para sus negocios en toda la región de Latinoamérica, donde el modelo de gobierno podría estar encontrando tierra fértil para florecer.

Las políticas del gobierno mexicano están afectando seriamente los intereses no solo de Black Rock al aplicar y promover que se evite el endeudamiento del país, sino de otras 4 de las 10 empresas británicas más importantes con la Ley de Hidrocarburos, como Royal Dutch Shell y British Petroleum, quienes interpretan la inminente autosuficiencia energética completa de México como contraria a sus derechos de saqueo que consideran tener.

Otros negocios potenciales que ven escapándoseles de las manos tienen que ver con sus empresas BHP y Río Tinto compañías mineras, que junto con las mineras canadienses que también son parte del Comonwealth británico, están siendo obligadas a comportarse como lo hacen en su país, en vez de hacerlo como depredadores del medio ambiente, explotadores de mano de obra y evasores fiscales en territorio mexicano.

El litio y el dominio del Estado Mexicano sobre este recurso, es otro negocio que ven volar con este gobierno, que ha preferido asesorarse con los especialistas bolivianos, que invitar a estos depredadores para que hagan el negocio.

Como respuesta a su irritación y como lo hicieron en 2018 poco antes de las elecciones de ese año, hoy publican un artículo tropezado invitando a los mexicanos a no votar por Morena para evitar que el proyecto de transformación avance con mayor profundidad.

Lo grave del asunto no está tanto en el artículo, que solo demuestra un conocimiento nulo de la realidad política y social de México, sino en las amenazas contra la vida del Presidente que plasmaron en su portada a través de mensajes subliminales que nuestro amigo Ernesto Rivera, especialista en la interpretación de este tipo de información, nos ayudó a entender.

Ahí podemos ver una imagen del Presidente López Obrador, que entre otras cosas, proyecta dolor y muerte en su rostro, vestido con traje negro como de luto, con un grupo de soldados al frente en formación de V invertida que es un símbolo masón, que en el centro tiene un cañón apuntando al pecho de nuestro mandatario, el cual se tiñe de rojo sangre, lo mismo que la parte posterior de su cabeza.

También podemos ver un puente por el que un militar guía al presidente y a su gabinete hacia el otro lado, una sombra que forma una mano del lado izquierdo señalando hacia fuera del como una señal de salida, que también se puede interpretar como una pistola, una imagen con media cara que puede ser una calavera, que significa la muerte en debajo de la corbata de López Obrador calada en sangre.

Un recuadro pequeño al centro del cartel que puede interpretarse como personas en un cementerio guardando silencio. Del lado derecho del cartel vemos un letrero de Pemex que está cayendo y arriba una chimenea que despide una nube de humo que forma una cara de amenaza.

Si esto viniera de Claudio X González, de Krauze o de cualquiera de estos gusanos que no son más que gatos de los verdaderamente poderosos, no sería algo como para tomarse en cuenta, pero viniendo de la casa Rothschild, es necesario desenmascararlos porque sugieren la eliminación violenta del presidente, a manos del ejército, algo poco probable y hasta ridículo si conocieran la situación sociopolítica de México, pero que representa un atrevimiento bastante indignante viniendo de gente capaz de eliminar a los miembros de su propio círculo a cambio de la defensa de sus intereses.

Es curioso que en su artículo señalen a México como el patio trasero de los Estados Unidos, cuando desde la primera guerra mundial, la Gran Bretaña se convirtió en el área de servicio que limpia la mugre de la casa para el gobierno estadounidense. En alguna de sus hermosas series costumbristas como “Los de Arriba y los de Abajo”, los británicos no pasarían de ser el mayordomo arrogante que se agacha cuando pasan sus patrones norteamericanos.

Como dice uno de sus propios patrones, el empresario estadounidense Robert Kiyosaki: “La arrogancia, es ego más ignorancia”.