Escándalos de corrupción y arrestos de inicio de sexenio: hacemos un recuento de los “Quinazos”.

¿Qué tienen en común la “Quina”, Raúl Salinas, la “maestra” Gordillo y Emilio Lozoya? Podría no ser lo que está pensando.

Entre escándalos de robo de urnas, compra de votos, la caída del sistema y por tanto la acusación de que se robó las elecciones, Carlos Salinas de Gortari llegó a la Presidencia de México con nula credibilidad. Tenía que hacer algo que le regresara la confianza de los ciudadanos: arrestar a un pez gordo. Después de décadas de gobiernos priístas podría haber tirado una piedra al aire con los ojos cerrados y a quién le pegara sería el candidato ideal para ser enjuiciado. El elegido en este caso fue:

Joaquín Hernández Galicia, ‘la Quina’.

‘La Quina’, antecesor de Romero Deschamps en el Sindicato Petrolero.

El 10 de enero de 1989, el Ejército irrumpió en la residencia de ‘la Quina’ y fue arrestado. Con esto terminaron los 30 años de liderazgo de Joaquín Hernández Galicia al frente del sindicato petrolero, reconocido por estar siempre alineado a los intereses del PRI. Fue condenado a más de 30 años de prisión por acopio de armas y homicidio calificado. Sin embargo, el exlíder petrolero salió de prisión ocho años después, en 1997, luego de recibir una amnistía de otro gobierno priísta.

El “Quinazo” logró con éxito su cometido, le dio legitimidad al gobierno de Salinas y trajo consigo algo que cambio la historia moderna de México: le entregó el poder del sindicato petrolero a Carlos Romero Deschamps.

Raúl Salinas de Gortari.

Raúl Salinas: Arrestado el 1 de marzo de 1995.

El 1 de marzo de 1995, el gobierno de Ernesto Zedillo ordenó el arresto de Raúl Salinas de Gortari, hermano del expresidente Carlos Salinas de Gortari, acusado del asesinato de José Francisco Ruiz Massieu, ocurrido el 28 de septiembre de 1994 en la capital mexicana, además del delito de enriquecimiento ilícito, proveniente de una partida secreta de la presidencia de su hermano. La investigación calculaba en 14.6 millones de dólares la cantidad que desvió entre 1990 y 1994; por ello, fue encerrado en la prisión de Almoloya de Juárez en el Estado de México. Sin duda alguna se dio fuerte y claro el mensaje de que el gobierno de Ernesto Zedillo sería diferente al de su antecesor.

En 2005, salió bajo fianza, luego de que un tribunal anulara la condena por el asesinato de Ruiz Massieu. Para 2014, otro tribunal lo absolvió al considerar que la Procuraduría no logró acreditar que su riqueza proviniera de actos de corrupción; eso, a pesar de que las autoridades mexicanas en su momento le descubrieron 130 millones de dólares repartidos en varias cuentas bancarias de Suiza.

Esta decisión definitiva e inapelable finalizó 19 años de acusaciones penales contra Salinas de Gortari por enriquecimiento ilícito, calculado en aproximadamente 224 millones de pesos.

Elba Esther Gordillo.

Tras las rejas: Elba Esther Gordillo.

Ocupó la presidencia del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) durante 23 años, desde el 24 de abril de 1989, cuando Carlos Salinas de Gortari llevaba 5 meses como Presidente de México, hasta el 26 de febrero de 2013, tres meses después de que inició el gobierno de Peña Nieto en medio de protestas de robó de elecciones, la maestra fue acusada de lavado de dinero y delincuencia organizada. Solo cinco años después fue absuelta y puesta en libertad por un magistrado federal.

Emilio Lozoya Austin.

Prófugo de la justicia: Emilio Lozoya Austin.

Fue director general de Pemex​ de 2012 a 2016 durante la administración de Enrique Peña Nieto y ambos son considerados ahijados políticos de Carlos Salinas de Gortari.

En mayo de 2019, la Secretaría de la Función Pública, inhabilitó a Lozoya Austin por 10 años para ocupar cualquier puesto en la administración pública, luego de determinar que había mentido en su declaración patrimonial, en la que escondió una cuenta bancaria con varios saldos por cientos de miles de pesos. Asimismo, la Fiscalía General de la República, investiga los sobornos que Odebrecht habría realizado cuando Lozoya era director de Pemex.

El 28 de mayo de 2019, fue girada una orden de aprehensión en su contra, luego de que congelaran sus cuentas bancarias por la Unidad de Inteligencia Financiera.

La oposición se ha encargado de señalar dichas acusaciones como persecución política y un posible “Quinazo” de Andrés Manuel López Obrador, lo cual, analizando la situación no parece tener sentido. AMLO llegó a la presidencia de México con más del 53% de los votos que se traducen en más de 30 millones de mexicanos que salieron a elegirlo como Presidente de la República. No es necesaria dicha “legitimación”, además de que las denuncias contra Lozoya Austin no son nada nuevas.

Aún así, dejaremos que sea usted, estimado lector, quien decida si esta orden de aprehensión es o no, uno más de los “Quinazos”. Hasta luego.

Con información de ExpansiónPolítica