El padre de la Operación Berlín, Krauze busca un caudillo para enfrentar a AMLO

El padre de la “Operación Berlín”, el ingeniero que se dice historiador, el miembro del consejo de administración del banco Santander México, se hizo presente el día de ayer, para convocar al pueblo mexicano a una cruzada en defensa del precepto constitucional de la “no reelección”.

El problema de los conservadores es grave.

Si leemos detenidamente el tuit que coloca Enrique Krauze la tarde de ayer, podemos apreciar que se trata de un intento desesperado de los reaccionarios, por encontrar una personalidad honesta, que los represente.


Éste es el tuit de Enrique Krauze:

“Urge crear un FRENTE NACIONAL ANTIRREELECCIONISTA. Cuauhtémoc Cárdenas puede encabezarlo. Muchos lo seguiríamos.”

De este tuit se desprenden muchas cosas.

En primer lugar, el reconocimiento de que, entre las filas conservadoras, no hay un solo integrante que cuente con calidad moral reconocida, honestidad demostrada y honradez comprobada por nuestra sociedad.
Como lo ha dicho el presidente, los grupos conservadores en conjunto, son una mafia que, aunque ya no disfrutan de los beneficios del poder, tienen un historial político impresentable, como para competir con alguna posibilidad, en cualquier elección futura.

Y las elecciones intermedias del dos mil veintiuno, están cerca.

¿Cómo impulsar algún proyecto conservador, sin contar con el líder que hable por todos ellos?
¿Cómo lograr que la sociedad mexicana, tan despierta hoy en día, de credibilidad a lo que exponga ese líder?
Los conservadores no cuentan con ese alguien que proponga y sea escuchado con atención y credibilidad.
Por eso se les ocurre a Krauze, al Reforma y al resto de los reaccionarios, que tal vez puedan convencer a Cuauhtémoc Cárdenas, de que la defensa de la democracia está en este momento, del lado conservador.
¿Alguien puede imaginarse al ingeniero Cárdenas desfilando por las calles, al lado de Krauze, Claudio X González, Gustavo de Hoyos, Denise Dresser y demás conservadores disfrazados de demócratas?
Al parecer, los reaccionarios sí lo creen posible. Por eso lanzan el anzuelo en este tuit, con la esperanza de que Cuauhtémoc Cárdenas responda favorablemente a su solicitud.

Debe ser terrible para ellos saberse repudiados por la mayoría de los mexicanos.
Hemos visto desfilar ante los medios de comunicación que les son afines, a los viejos políticos del ayer, intentando posicionarse en el ánimo popular como alternativas válidas para el dos mil veintiuno. Ninguno de ellos ha podido superar el repudio que el pueblo siente hacia sus personas.

Felipe Calderón y Vicente Fox solo sirven de burla en redes sociales. Calderón no puede armar asambleas populares con el mínimo cuórum, para registrar a su impopular partido político.

¿Qué hacer ante un panorama tan lamentable?

No les queda otra alternativa, que fabricar historias increíbles, como el de la “probable” reelección del presidente.
Antes de que apareciera el tuit de Enrique Krauze, el periódico de ultraderecha, Reforma, había publicado una nota, donde afirmaba que el área de comunicación social de presidencia, decía haber extraviado el documento donde López Obrador se comprometía a no reelegirse.

Daba a entender que la pérdida de este escrito, significaba una virtual renuncia del presidente a cumplir con su palabra. Si se está ocultando lo firmado, es porque no se piensa cumplir con el compromiso. Más o menos eso era lo que quería dar a entender Reforma.

Alegaban también que López Obrador, no quería certificar el documento en forma oficial.
La segunda parte del plan le correspondía a Krauze. Con su tuit “incendiario” hacer un llamado a la sociedad, en defensa de un principio constitucional y poner a la cabeza de este movimiento, a Cárdenas.

¿Por qué al ingeniero? Pues por su trayectoria en favor de los preceptos democráticos y por ser el hijo de Lázaro Cárdenas, una referencia histórica de respeto.

Un plan pensado con toda la inteligencia de que son capaces los conservadores, que, dicho sea de paso, no es mucha.
En primer lugar, es sumamente difícil que el ingeniero Cárdenas eche al bote de la basura su limpia trayectoria democrática, para hacerle el juego a los grupos reaccionarios, opuestos a la Cuarta Transformación.
Lo absurdo de la propuesta, es apreciable al primer vistazo.

En segundo lugar, no existe intento de reelección, por parte de López Obrador.

En la conferencia mañanera de hoy, el presidente habló sobre el tema y prometió, para mañana mismo, la presencia de un notario público en la conferencia diaria, para que se firme ante ese funcionario, el compromiso de no reelección. Esto, a la vista de los periodistas asistentes y del público que sigue a diario esa conferencia.
¿Es posible que Cuauhtémoc Cárdenas se preste al juego sucio de los conservadores, a pesar de la buena fe y de las garantías presidenciales firmadas?

Solo el grupo conservador lo ve como posibilidad real.
La Operación Berlín, armada y dirigida por Enrique Krauze (aunque él pretenda deslindarse), no corrió con buena suerte en el pasado reciente.
La Operación Reelección que intenta en el presente, parece que tendrá el mismo final.
Si algo hemos aprendido los mexicanos en los tiempos de la Cuarta Transformación, es que la derecha reaccionaria nunca habla con la verdad.
Sus intentos para recupera el poder en futuras elecciones, se basan en la mentira, la calumnia y la desinformación.
“Mienten como respiran” “La cualidad que distingue a los conservadores, es la mentira”. Estas dos frases las ha hecho famosas el presidente.
Y se han vuelto populares, porque son ciertas.
Por lo que se ve, la estrategia de la derecha no va a cambiar. Pronosticarán catástrofes de todo tipo “a futuro”, puesto que, en el presente, nada pueden usar en contra del gobierno del cambio. Los asuntos del país marchan bien.
Seguirán buscando al representante conservador, que los visibilice ante una sociedad que les ha vuelto la espalda.
Alguien que tengas credibilidad. Alguien que posea las cualidades que a ellos les faltan.
Ayer, ofrecieron la “corona” a Cárdenas y esperan que éste la acepte.
De no ser así, buscaran a otro personaje destacado que entre a su juego.
La historia se repite con ellos.

Después de su derrota en la guerra de Reforma, ofrecieron el trono del fallido segundo imperio mexicano, a un príncipe europeo. No había en ese entonces, conservadores honorables en el país. Lo mismo sucede ahora.
Veremos pues, hasta dónde llega su desesperación y a quién elegirán para ser su representante, en el futuro próximo.
Forzosamente debe ser un personaje externo. Dentro de sus filas, no hay alguien a quien el pueblo identifique como honesto.
La mentira, seguirá siendo la marca de la casa.

Malthus Gamba

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