El ‘cártel’ de la toga

La toga era el traje civil masculino durante el Imperio Romano. Actualmente la usan sobre la ropa los jueces y algunos miembros de la comunidad académica en todo el mundo. Adicionalmente en la antigua Roma, había un tipo especial de toga llamada Toga Muliebris, que solo usaban las prostitutas y las mujeres adúlteras de reputación deleznable.

Hoy en México, el uso más común de la toga tiene lugar en la Suprema Corte de Justicia y en el Tribunal Electoral del Poder Judicial que depende de la primera. Estos organismos se encuentran llevando a cabo dos procesos de interés fundamental para la sociedad mexicana.

En el primero, ante la solicitud formulada por el Presidente en el Senado, que fue turnada a la Suprema Corte de Justicia para que su constitucionalidad fuera dictaminada por este organismo autónomo, el Ministro Luis María Aguilar la recibió para elaborar un proyecto de sentencia, a fin de que los demás Ministros lo analicen y voten a favor o en contra.

Este ministro lo hizo en el sentido de que la solicitud del Presidente es inconstitucional, porque según él preguntarle a los ciudadanos si están de acuerdo en que las autoridades competentes  investiguen la los expresidentes, y en su caso se abran los procesos judiciales a que haya lugar, respetando los procedimientos establecidos en la ley, viola sus derechos humanos.

El proyecto elaborado por este ministro se antoja tan absurdo, que de aprobarse en ese mismo sentido por parte de los demás ministros, quedaría un antecedente estableciendo que el hecho de juzgar a cualquier persona de conformidad con la ley sería violatorio de sus derechos humanos.

¿Cómo entonces se explica que un ministro utilice un argumento tan absurdo para fundamentar su proyecto de sentencia? Hay que recordar que este sujeto fue nombrado por Felipe Calderón para la Suprema Corte en el año 2009, y a él le debe estar en ese cargo. Después, de 2015 a 2018, durante el mandato de Peña Nieto, fue presidente de la Suprema Corte, favorecido con la amistad de los funcionarios corruptos de ese sexenio.

Cabe señalar que fue invitado distinguido a la boda de la hija de Juan Collado, hoy preso, a la que asistieron entre otros la también hoy presa Rosario Robles, Carlos Romero Deschamps, el extitular de la extinta PGR Alberto Elías, el mismo Enrique Peña Nieto, su primo Alfredo Del Mazo, Diego Fernandez de Ceballos y José Narro, que entonces era secretario de Salud. Es decir, una pléyade de funcionarios corruptos con los que este individuo tenía una relación cercana.

No es de extrañar que un sujeto con estos antecedentes, esté dispuesto a intentar torcer la ley todo lo que se pueda, para proteger a quienes les debe su posición privilegiada. Habrá que esperar al 1 de octubre para saber si los demás ministros votan a favor o en contra de este proyecto, para determinar una postura desde la Presidencia de la República y desde la opinión ciudadana.

Por otro lado, en el Tribunal Electoral del poder judicial también se encuentra en proceso un asunto prioritario para los ciudadanos, para que este organismo confirme la decisión del INE sobre no otorgarle registro a México Libre.

La elaboración de proyecto de sentencia cayó en manos del Magistrado electoral José Luis Vargas, el miembro del tribunal que avaló la participación del Bronco en el proceso electoral del 2018, a pesar de haberse detectado irregularidades en el 8% de las firmas recabadas, y uno de los que votó a favor de pasar por alto el fraude perpetrado en el proceso electoral para elegir a Alfredo del Mazo en el Estado de México.

Si bien y el Ministro a cargo del proyecto del primer proceso que comentamos, se descaró y optó por intentar defender a los expresidentes corruptos, falta ver si este magistrado decide también sumarse al cártel de la toga, y presenta un proyecto contrario a la decisión que increíblemente tomó el INE a favor de la razón y de la legalidad electoral.

Seguramente en ambos casos la ciudadanía se pronunciará en forma contundente y no es difícil que para empezar, decidamos cambiarles a algunos de estos jueces sus togas negras por las togas muliebris de color rojo, que revelarían la naturaleza verdadera de su práctica deleznable.

Como dijo el escritor de la antigua Roma, Plubio Siro: “La absolución del culpable es la condena del juez”.