De vacunas y montajes

Mientras la oposición derrotada y los medios que la acompañan se concentran en fabricar noticias falsas, crear montajes e intentar proyectar una realidad aparente inexistente que nos confunda y desvíe nuestra atención de los asuntos relevantes, las acciones verdaderamente importantes avanzan a buen ritmo, a pesar de los obstáculos que todos los días ponen en el camino los que defienden sus privilegios.

Contra todo pronóstico de los que se vienen quejando de todo desde hace poco más de dos años, el programa nacional de vacunación avanza incluso mejor de lo proyectado por las autoridades de salud.

Hoy el número de personas que ya recibieron por lo menos una dosis de alguna de las vacunas conseguidas por el gobierno para combatir el coronavirus, alcanzó los 10 millones entre personal médico y de apoyo en la primera línea de contagios, personal docente de las entidades federativas con mayor probabilidad de regresar a clases presenciales en un plazo muy corto y adultos mayores de 60 años de edad.

Esta cifra representa ya el 8% de la población total del país, lo cual considerando la dificultad que implica conseguir vacunas en el mercado internacional, en un momento de máxima demanda de parte de países que pueden acapararla, es un logro significativo para cualquier gobierno que no controla la fabricación de los fármacos.

Adicionalmente ya se han aplicado más de un millón doscientas mil vacunas completas, es decir, con la primera y la segunda dosis que permite a los beneficiarios alcanzar el nivel de inmunización más alto que ofrece cada uno de los fármacos.

Al ritmo actual de avance para finales de abril, se habrá aplicado por lo menos una dosis de las vacunas a todos los adultos mayores de 60 años que hayan decidido recibirla y para mayo se comenzará a vacunar a los adultos de entre 50 y 59 años de edad.

En este escenario donde miles de personas se encuentran haciendo su mejor esfuerzo en beneficio de la salud de la población, hay otros descastados que se dedican a poner piedras en el camino sin importarles qué tanto pueda perjudicar a los demás.

En días pasados, por pura coincidencia, todos los medios convencionales de información, apoyadores de los privilegiados del pasado y del crimen organizado desde los gobiernos anteriores, lograron estar pendientes y difundir copiosamente la nota en la que se aplica una inyección vacía a un adulto mayor, en lugar de inocularle la vacuna.

Aunque el personal a cargo se percató de esto y se corrigió aplicando la vacuna inmediatamente después del “error”, la atención de la opinión pública fue desviada por estos fabricantes profesionales de montajes hacia la omisión que tuvo lugar.

Así es que todos estuvimos pendientes de la nota sobre una dosis no aplicada y nos olvidamos de las otras 10 millones de dosis con las que se ha inoculado al 8% de la población.

A raíz de este asunto el gobierno modificó el procedimiento de vacunación y hoy antes de aplicar una dosis, el fármaco se abre, se carga en la jeringa, se le muestra a quien vaya a ser vacunado antes y después de que se le aplique el medicamento, a fin de que pueda corroborar la veracidad del procedimiento.

Al final de cuentas el escándalo de los medios chayoteros, sirvió para optimizar el procedimiento de vacunación.

Como alguna vez dijo Jesús Reyes Heroles, político, jurista e historiador mexicano del siglo pasado: “Todo lo que resiste, apoya”.