Consulta popular 2021: desmontando el régimen neoliberal

Por: Oscar Vázquez Chávez
@oscarvazquezch

En palabras de un querido amigo que ha estado muy atento a la coyuntura mexicana actual, lo que está sucediendo en México desde el 1 de julio de 2018 “no es un juego, es una cruzada histórica…”. Podría parecer demasiado decirlo así pero no lo creo, Andrés Manuel López Obrador se lo ha tomado muy en serio y ha dado pasos contundentes para arrancar de raíz la lógica neoliberal de gobernar, de rendir cuentas, de hacer política social y de hacer política en general.

La consulta popular sucedida este 1 de agosto de 2021 es un ejemplo, si bien no la propuso directamente el Presidente, sí apoyó la participación del pueblo en dicho ejercicio. Aislada de su contexto, se podría decir que es un ejercicio democrático fundacional de un nuevo momento para nuestra democracia, pero en realidad es una marca en la historia de México, con los respectivos cuestionamientos propios y ajenos, se convirtió en un paso más para congregar nuevamente a una corriente histórico política de ciudadanos, organizaciones, movimientos y otros actores de la política nacional que sumaron poco más de 6 millones de personas levantando la voz al unísono.

Dicha consulta tuvo y tiene un sentido político muy valioso para esta “cruzada histórica” ya que se trata de una exigencia colectiva y contundente: quienes fueron Jefes del Estado Mexicano deben ser investigados y castigados conforme a la ley. No queremos nuevos episodios pendientes de impunidad, ello otorga además un nuevo revestimiento de legitimidad a los actos de autoridad en curso y los que vengan en la segunda mitad del sexenio.

La discusión al respecto del resultado de la consulta que gire únicamente entorno a la cantidad de ciudadanos que participaron dejará de lado la importancia y utilidad política del ejercicio; se requiere considerar que a pesar de la intrincada pregunta que modificó la SCJN, de la campaña en contra de la oposición y de la actitud de boicot por parte del INE, se logró generar el ejercicio que legitime lo que no es poco significativo ni mucho menos cosmético en un país donde la impunidad era la regla: que los Jefes de Estado del pasado sean investigados y castigados conforme a la ley, con ello nos estamos diciendo como nación que hay muchas deudas en nuestro pasado y que nuestras autoridades deben atenderlas con especial importancia.

Los actuales representantes del Poder Judicial deberán escuchar con atención: un amplio sector de la sociedad mexicana exige justicia y estará vigilante cuando los casos lleguen a sus escritorios, no toleraremos acción u omisión cómplice, México ya comenzó una nueva etapa. Aunque les incomode y a pesar de sus filias y fobias políticas, hoy la ley sí se debe aplicar.

Y acá mi resto: a quienes les preocupó mucho la cantidad de participantes en la consulta les puedo decir que Morena como partido, principal actor electoral promovente del ejercicio, no se organizó de manera verdaderamente unitaria, intentó desdoblarse como “partido-movimiento” e hizo notar que nuestra estructura territorial está oxidada, hizo falta mucho para informar, convencer y motivar a más ciudadanos a acercarse a la consulta, el futuro proceso de renovación interna deberá desempolvar y aceitar la estructura militante que se atascó gracias a las recientes, pero también a las añejas, pugnas internas.

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