AL ROJO VIVO: Javier Lozano saca el cobre y revela tener depa de lujo en Reforma 222 que nunca declaró

El día de ayer Javier Lozano dejó ver su paupérrima cultura de debate y, casi sin querer, reveló tener un departamento de lujo en el mismo condominio que la hoy detenida Rosario Robles.

El pleito se originó por un tuit del Diputado Gerardo Fernández Noroña en el que dijo que ya estaba en Puebla.

Abraham Mendieta, otro polémico analista, le respondió que él ya iba de salida y que no se encontró a Javier Lozano a quien no le va muy bien cuando va a su Estado natal.

Lozano, que está pendiente del chisme en redes, responde a Mendieta calificándolo de ser un “enano cobarde” por no arrobarlo y, al mismo tiempo hace una alusión peñanietista a los chiles de su tierra.

Mendieta reviró diciéndole que arrobarlo es prácticamente una perdida de tiempo y un insulto al pueblo que lo rechaza en las calles y en las urnas, que mejor regresara a su cueva de millones de pesos y que se cuidara de la Ley de Extinción de Dominio.

Al ver la discusión causada, Fernández Noroña retuiteó uno de los tuits de Mendieta con un mensaje refiriéndose a la cueva atribuida a Lozano como el departamento que este tiene en el exclusivo condominio de Reforma 222 donde, casualmente, Rosario Robles también posee uno de los selectos inmuebles.

Ante el mensaje de Noroña y, para no variar, el PRIANISTA Javier Lozano retuiteó el tuit del Diputado PTISTA con un mensaje que afirmaba que si el departamento valía $25 millones (o lo que es lo mismo, poco más de un millón de dólares) se lo vendía en $20 millones.

Lo que Lozano no está tomando en cuenta es que con su tuit provocó que, para no variar, los ojos voltearan a verlo, solo que en esta ocasión contó con la atención de un servidor, quien se preguntó:

¿Qué declaración patrimonial y de interés presentó cuando fue funcionario del gobierno de Felipe Calderón para así cotejar sus propiedades?

Resultó que en el portal declaranet en el que se puede consultar información de servidores públicos en funciones, así como de los de gobiernos pasados, Javier Lozano se negó a hacer pública su declaración patrimonial y de conflicto de interés, así como los datos de sus ingresos tal y como lo señala el formato original.

Esta declaración fue presentada exactamente igual en las fechas que señala la siguiente imagen

Ahora, como muestra la imagen, Lozano sí presentó sus declaraciones en todos y cada uno de los años en que desempeñó un cargo público en la administración calderonista (incluso en 2007 presentó dos), sin embargo, siempre declaró exactamente lo mismo en una sola página y no más, tal y como lo muestra la imagen anterior.

Esto, estimado lector me lleva a plantear la pregunta obligada.

¿Por qué Javier Lozano no declaró el departamento del condominio Reforma 222, pero sí le pasó factura al Secretario de Comunicaciones y Transportes Javier Jiménez Espriú?

Me parece por demás incoherente que el ex-vocero de la campaña presidencial de José Antonio Meade critique este tipo de cosas de la actual administración, mientras que cuando él mismo fue funcionario no solo omitió, sino que se negó categóricamente a declarar sus bienes, conflictos de interés y percepciones económicas.

No cabe duda que el pez muere por su propia boca y el político cae por sus propios tuits y Javier Lozano es un excelente ejemplo de esto, pues si no se hubiese hecho el gracioso y gallito en la conversación entre Abraham Mendieta y Gerardo Fernández Noroña, hoy seguiría bajo la suave cobija del anonimato, viviendo tranquilo en su departamento de lujo.

Por cierto, hablando del inmueble de Reforma 222 que suscitó el suceso lozanino, efectivamente el departamento no vale $25 millones de pesos, pero sí al menos unos $12 millones o, lo que es lo mismo unos, $600 mil dólares.

Por tal motivo y dadas las circunstancias de haber trabajado en la administración pública federal, así como en la estatal de Puebla de las cuales no declaró nada excepto el tiempo que laboró en cada una de ellas, sería interesante saber, no sus caprichos a partir de unos tuits, sino que nos diga con pelos y señales:

¿De dónde y con qué construyó un próspero patrimonio en solo 20 años?

Y no es un favor o una concesión lo que se le pide, sino una obligación, pues desde 1998 hasta 2018 vivió del dinero público, producto del pago de impuestos de todos los mexicanos.

¿De dónde, señor Lozano, de dónde, no sea malito y pásenos la fórmula?

Así las cosas.

@Cr_Politico